Boudou rumbo a la cárcel – 18 de agosto 2016

Finalmente todo llega. La justicia tarda pero llega. Una de las grandes noticias del día es que el fiscal federal Jorge Di Lello reclamó elevar a juicio oral y público la causa en la que acusa a Amado Boudou de haberse robado la fábrica de billetes. Es una de las causas más bizarras. Casi un record mundial. Hubo cientos de casos de corrupción de estado durante el reinado K. Pero afanarse la fábrica de los billetes, es como too much diría Cristina.
Di Lello en sus 200 páginas da por acreditado que el ex vicepresidente, siendo ministro de Economía le compró el 70% de la empresa a Nicolás y Héctor Ciccone a cambio de salvarla de la quiebra a la que la había empujado el propio gobierno de Néstor. Una metodología bastante utilizada durante la era de los pingüinos buitres. Hostigar a una empresa o un empresario, perseguirlo con ferocidad y obligarlo a vender a precio vil. Hay muchos casos pero el más conocido fue el de Héctor Ricardo García que tuvo casi que regalar Crónica a los hermanos Olmos.
En el banquillo de los acusados estarán los dos mejores amigos y testaferros de Boudou, es decir José María Nuñez Carmona y Alejandro Vandenbroele, entre otros.
Di Lello pide también la indagatoria de Ricardo Echegaray porque cree que el titular de la AFIP fue partícipe necesario de estas maniobras delictivas. Otro tema apasionante para develar es que yo creo que Boudou se apropió de un negociado que iba a hacer Néstor Kirchner. Cuando el ex presidente muere, Amado avanza con más velocidad en el plan que originariamente había diseñado Néstor. Tal vez Boudou pensó que iba a tener 100 años de perdón por robarle a un ladrón. Pero eso no funcionó. La sentencia del juicio oral lo puede llevar a la cárcel porque la acusación de coimas y de negociaciones incompatibles tiene una pena de hasta 6 años y por lo tanto, no es excarcelable.
Los 12 años de mayor corrupción de la historia democrática argentina tuvieron algunas aristas tragicómicas. Mutaciones impensadas. Derechosos como Moreno que habla de los desaparecidos. Usureros que no movieron un dedo por los derechos humanos como los Kirchner que se convierten en los hijos de las Madres de Plaza de Mayo. Hebe que dejó de ser un emblema de lucha pacífica y se transforma en una autoritaria asociada a Sergio Schocklender, otro al que definió como su hijo, quienes se robaron el dinero de las viviendas populares. Hay muchos ejemplos más. Pero el de Amado Boudou sigue siendo el caso más extremo. En su sobreactuación por ocultar los delitos que cometió pasó de Alsogaray a Perón y de María Julia al Che Guevara. Un ortodoxo neoliberal se convirtió en un defensor de la patria socialista. Un amante de Estados Unidos en un tardío lector de Marx. En eso también aprendió de Néstor. Utilizar los símbolos de la izquierda y los derechos humanos como escudo para ocultar sus estafas y su enriquecimiento ilícito lleno de testaferros y truchadas.
Por eso produce risa y vergüenza ajena ver hoy a este atorrante y malandra con el pelo largo desprolijo y la estética progre, como si de verdad se creyera el heredero de Lenin y Evita. Anda con Fernando Esteche y Luis D’Elía y el cree que eso limpia todo su pasado y todo su prontuario.
Una de las fotos más tramposas que se hizo sacar El Che Boudou fue esa que está con un sombrero negro. De lejos parecía una boina y le faltaba una estrella roja de cinco puntas. Su discurso clasista y combativo lo transformaron en un patético personaje, una caricatura trucha de Fidel Castro.
Habló por radio Rebelde, la del piquetero amigo del chavismo, el castrismo y el negacionismo del holocausto de los iraníes más fanáticos. Amado no bajó de la Sierra Maestra para liberar a Cuba del dictador Fulgencio Batista. Bajó del médano que tiene como domicilio en una de las malversaciones de documento público que hizo. No se internó en la Bolivia profunda para organizar la guerrilla campesina. Se fue a vivir a Puerto Madero, cerca de su comandante en jefe, Cristina Fernández de Kirchner. Sin embargo, Boudou, en la carpa de Luis D’Elía en el acampe de Plaza de Mayo exigió por la libertad de Milagro Sala, justo tres de los cristinistas que mayor imagen negativa tienen. El gobierno de Macri celebra que estos impresentables que son rechazados por las grandes mayorías sean las caras visibles de un cristinismo aislado y en franca decadencia.
Como al solitario Boudou, se hace trampa a sí mismo. No dejó delito por cometer. Está procesado por la justicia en tres causas. Por recibir dádivas, es decir cobrar coimas en especies, con vuelos gratis en aviones y helicópteros. También lo procesaron por falsificar documentos para no darle la mitad de un auto a su ex esposa el día del divorcio. No parece un gesto solidario ni propio del hombre nuevo socialista.
Y por el más grave, el que hoy se transformó en un juicio oral y público.Tal vez como Al Capone, el ex vicepresidente de la Nación elegido a dedo por Cristina, vaya preso por algunos de los temas más chicos pero más fáciles de probar. Pero está claro que se creyó el más vivo de todos para robar. Dejó los dedos pegados en todas partes. Pero se sintió impune y pronto va a tener que explicar lo inexplicable. No hay una sola voz en el peronismo o en el kirchnerismo que se levante para defenderlo. Solo Luis D’Elía, que es una verdadera mochila de piedras.
Y todavía faltan las causas más graves. Por ejemplo la de enriquecimiento ilícito. El muy atorrante puso bienes de todo tipo a nombre de su familia cuyo patrimonio se multiplicó a la velocidad de la luz. El cancherito de Puerto Madero solía desplazarse en sus poderosas motos Harley Davidson y con una remera que decía “Cristina Capitana”, mostrando que tiene la cara dura y la mano larga.
Hay derrumbe del relato. Agustina K, la otrora segunda dama, sin ponerse colorada entendió que el amor se terminó pero las causas judiciales siguen. Ella deberá dar explicaciones al juez Ariel Lijo que la investiga por enriquecimiento ilícito y al juez Julián Ercolini por ese robo sospechoso que sufrió en su auto estacionado a la hora en que Argentina jugaba la final del mundial de fútbol. ¿Quién no saca a pasear dos notebooks y hasta un disco rígido y lo deja en el asiento de atrás del auto? Las cosas que habrán hecho desaparecer. ¿Se acuerdan cuando Cristina la hizo subir al escenario del triunfo electoral?
O el robo de casi 8 millones de pesos que le hizo al pueblo pobre de Formosa en complicidad con el gobernador feudal, Gildo Insfran y su socio José María Nuñez Carmona. Es increíble que con lo clarito que está el delito en esta causa, Amado Boudou pueda caminar en libertad por las calles como una persona honorable. Tal vez no sepa que sus viejos compañeros de La Mancha de Rolando que cantaban con él ataviados con remeras que decían “Clarín miente”, en el verano pasado estuvieron actuando en el “Espacio Clarín” que parece que ya no miente tanto. Estos son mis principios pero si no les gusta lo cambio. Ese es el marxismo que practica, el tragicómico de Groucho. La prisión de Ezeiza es su destino. Y eso no es ningún chiste. Por eso, arde la ciudad.

Nuestro San Martín – 17 de agosto 2016

Hoy se cumplen 166 años de la muerte de don José de San Martín. Por lejos es el argentino más grande de todos los tiempos, el padre de la Patria. Por eso hoy lo necesitamos más que nunca. ¡Qué bien que nos vendría en estos tiempos de cólera y twitter su sabiduría y su coraje patriótico! Qué bien que nos vendría que bajara del bronce o se escapara de los libros para darnos cátedra de cómo ser un buen argentino sin perseguir a nadie ni sembrar el odio entre los hermanos. Porque todavía vive en el corazón de los argentinos. Porque todavía lo necesitamos para recuperar la confianza en nosotros mismos.
Hablaba un poquito con la zeta producto de los 25 años que pasó entre españoles y, por pedido de la tropa, no era extraño verlo al lado del fogón, cantando y pulsando la guitarra. Se hacía respetar y ejercía el mando con firmeza porque daba el ejemplo de valentía y como estratega. Pero nadie le quitaba el placer de comer un puchero, charlando con el cocinero sobre los secretos de los aromas y los sabores o comer un asado a cielo abierto en plena cordillera de los Andes. Mientras, la cruzaba en mula, en caballo o en camilla en la más grande epopeya americana que se recuerde. Solía abrir los bailes con el minué porque era un prócer de carne y hueso. Y algunos dicen que don José tenía fama de don Juan.
San Martín, al revés de los Kirchner, era austero y honrado hasta la obsesión. Incluso le hizo quemar a su esposa Remedios los fastuosos vestidos de Paris que tenía porque decía que no eran lujos dignos de un militar. Manejó cataratas de fondos públicos y murió sin un peso. En su testamento se negó a todo tipo de funerales. La muerte lo encontró en el exilio, casi ciego, muy lejos de Puerto Madero en todo sentido. Permítame un comentario dolorosamente irónico: igual que ahora, ¿No? Usted me entiende.
Don José de San Martín fue un ejemplo de rectitud cívica en tiempos de traiciones, corrupción y contrabando. Enseñó a no discriminar predicando con el ejemplo: creó el regimiento número 8 de los negros y después les dio la libertad tal como se los había prometido a sus queridos faluchos.
Estamos hablando de alguien que como primer acto de gobierno en Perú aseguró libertad de prensa y decretó la libertad de los indios y de los hijos de esclavos y encima redactó el estatuto provisional, un claro antecedentes de nuestra Constitución tan humillada durante demasiado tiempo. Su gran preocupación fue no concentrar el poder y por eso creo el Consejo de Estado y se preocupó para que el Poder Judicial fuera realmente independiente. Repito, insisto: Igualito que en la década ganada por los buitres pingüinos ¿No? Igual que Néstor y Cristina que solo se preocuparon por apretar a cuanto periodista dijera alguna verdad, por aspirar a la suma del poder público eternamente y por manipular la justicia hasta ponerle la camiseta partidaria. Una de las enseñanzas más maravillosas que nos dejó tiene que ver con su rechazo al silencio temeroso generado por todos los autoritarismos: “Hace más ruido un solo hombre gritando que cien mil que están callados”. Y una de las máximas que le dejó a su hija Merceditas habla de amar la verdad y odiar la mentira.
Por eso, cuando nombro a San Martín me pongo de pié y lo venero. Y creo que hoy más que nunca nos puede servir cómo mensaje de unidad en esta Argentina partida. Porque San Martín vive eterno en el corazón de su pueblo. Grande entre los grandes. Es el argentino más amado por los argentinos.
Qué bien que nos vendría ahora ese San Martín convencido de que la educación era la forma más profunda de soberanía. Decía que la educación era más poderosa que un ejército para defender la independencia. Es que San Martín era un militar y un guerrero de una capacidad extraordinaria.
Pero también un demócrata cabal. El principal lema de la Logia Lautaro que el redactó dice textualmente: “No reconocerás como gobierno legítimo de la patria sino a aquel que haya sido elegido por la viva y espontánea voluntad del pueblo”. Las maestras del primario siempre nos recordaron que jamás desenvainó su sable contra sus hermanos ni por razones políticas y eso que varias veces se lo ordenaron. Disciplina, sí. Obediencia debida, no. En una carta que le mandó al caudillo santafesino Estanislao López que convendría leer en voz alta a nuestros hijos un par de veces al año le dice: “Divididos seremos esclavos”. Justo hoy que estamos tan enfrentados, tan fragmentados como sociedad. Su entrega hacia los demás se puede llevar como bandera hacia la victoria.
Justo hoy que padecemos una grieta, una fractura social expuesta como herencia K que tanto tiempo nos va a llevar cerrar.
San Martín era el que se bancaba con una valentía increíble su solitaria lucha contra el asma y el reuma. El que se levantaba tempranísimo para poder tolerar sus úlceras gástricas que lo llevaban a fumar opio para calmar los terribles dolores que tenía.
Le sintetizo el tipo de dirigente que nos dejó San Martín con su ejemplo: Respeto por la libertad de expresión, independencia de poderes, austeridad republicana, honradez a prueba de bala, coraje y estrategia y un profundo amor para una patria de todos y para todos.
Y nuestros granaderos aliados de la gloria, inscriben en la historia, su página mejor, dice la Marcha de San Lorenzo. San Martín es el padre de la patria y nosotros, sus hijos, debemos honrar su memoria tratando de multiplicar sus valores y de construir una Argentina a su imagen y semejanza. Llegó la hora de ponernos de pié. Ya pasaron 166 años de su muerte y la patria ya cumplió sus 200 años. Tenemos que hacernos cargo y juramentarnos. Es la ley de la vida. Sin nuestro padre tenemos que construir una patria justa para nuestros hijos.
Para reafirmar nuestra identidad y para que siga sembrando utopías libertarias en el seno de nuestro pueblo y por todos los rincones de nuestra bendita Argentina. Para que nos siga iluminando aún en los momentos más oscuros. Para que nos siga uniendo en el medio de tanta división. Porque San Martín es nuestro. Y nos puede ayudar a sacar los mejor de nosotros.

Como a los nazis – 16 de agosto 2016

Cristina es la jefa y la autora intelectual de la conspiración. Cristina Elisabet Fernández de Kirchner es la que ordena los ataques permanentes al presidente Mauricio Macri. Cristina es la que, por acción u omisión, está comandando a los ejecutores del plan para derrocar al gobierno de Cambiemos que Fernando Iglesias llama “el club del helicóptero” en obvia referencia a la huida de Fernando de la Rúa por los techos de la Casa Rosada. Todo empezó el día en que ella le planteó un pacto secreto y repugnante a Macri. Fue en la famosa y fugaz reunión en Olivos. Ella le pidió impunidad para los delitos que había cometido a cambio de no entorpecer la gobernabilidad. Macri se levantó indignado y a la noche dijo: “Esta reunión no valió la pena”. Todo siguió con el boicot a cada una de las iniciativas del nuevo presidente y con su negativa a traspasar formalmente el poder. De arranque lo quiso ningunear institucionalmente y envenenar ese momento tan simbólico. Cristina quiso darle la razón a su hijo que dijo que iban a entregar el gobierno pero no el poder y de paso dar una clara señal a la militancia. Entorpecer, poner palos en la rueda y ponerle trampas de todo tipo al flamante gobierno. Es que Cristina se dio cuenta que no podía pactar con Macri y que en la justicia todos los caminos la conducían a la cárcel de Ezeiza. Cristina comprendió que la única posibilidad de mantener su libertad era impedir que el gobierno terminara su mandato. A partir de ese momento, todas sus declaraciones públicas y órdenes privadas apuntaron a ese objetivo central. Voltear a Macri para que no la encarcelen a ella.
Su tropa más fanática, la que tiene mucho dinero robado durante 12 años, es la encargada de organizar los escraches más violentos y agresivos. En todos los actos que Macri hizo aparecieron bandas de agitadores golpistas que se infiltraron en muchos casos con otros grupos que reclamaban con legitimidad y en actitud pacífica. El plan es no dejarlo hacer ningún acto. Quitarle todo contacto con los ciudadanos. Mostrarlo temeroso y a la defensiva. Por eso el brindis de Hebe y Cristina es un sincericidio. Brindaron para que Macri les tuviera miedo. Y poco tiempo antes, Hebe, a esta altura la vocera de Cristina, primero dijo que Macri era un dictador, después lo comparó con Mussolini y al final, directamente con Hitler. Los militantes de HIJOS, cuando escrachaban a los genocidas impunes cantaban lo siguiente:» Como a los nazis/ les va a pasar/ a donde vayan/ los iremos a buscar”. Es lo que están haciendo con Macri. Hay un abismo entre Videla y Macri. Un terrorista de estado y un presidente elegido limpiamente por el voto popular. Pero como Hebe dice que se trata de Hitler, hoy muchos grupos siguen esas órdenes y van a buscar a Macri a donde vaya. La agrupación HIJOS desmintió que ellos hayan sido los que dispararon con el arma de las piedras la semana pasada en Mar del Plata. Puede ser. No los acuso. Digo que la metodología de los atacantes era claramente esa. Cantaban “Macri basura/ vos sos la dictadura” y además de insultos y escupitajos, tiraron piedras, cascotes. Un ladrillazo pegó de lleno en el auto que conducía al presidente Macri y a la gobernadora María Eugenia Vidal. Los vidrios no estallaron porque tienen un tratamiento antivandálico. Pero tranquilamente podrían haber rodeado el auto y después darlo vuelta o prenderle fuego. Estaban desaforados, descontrolados y luchando contra Hitler. Para su cabeza de mercenarios fanáticos esto todo lo justifica. ¿Querían lapidar a Macri? La ministra de seguridad, Patricia Bullrich dijo que no cree que alguien quiera matar a Macri. Pero hay varios que fomentan su muerte política. El patotero Fernando Esteche dijo que iba a hacer todo lo posible para que caiga este gobierno aunque luego desmintió suavemente. No nos olvidemos del propio D’Elía que siempre propuso fusilar a los que él considera representantes del antipueblo y de las corporaciones. Esa fue la sentencia del juicio popular que Hebe organizó en la plaza de Mayo. ¿Van a continuar con esta incipiente intifada contra el gobierno? Moreno dice que la violencia de arriba engendra la violencia de abajo y que las organizaciones libres del pueblo saben lo que tiene que hacer. Que no se van a quedar de brazos cruzados.
Robaron como nunca en la historia, fueron autoritarios, chavistas y pesados pero no se dan por enterados. Todos se sienten libres de pecado y por eso arrojan las primeras piedras.
Como si esto fuera poco, todos los dirigentes y partidos repudiaron semejante salvajada golpista. Atacar a pedradas a un presidente es un paso previo al intento de asesinarlo. Todos repudiaron menos una. ¿A que no sabe quien mantuvo su silencio cómplice después de tantos días y no dijo una palabra? La jefa, Cristina. La comandante de la conspiración. La que manda a sus para periodistas a ensuciar a todos los que la critican. La que alimenta páginas en internet que sirven para bajarle línea a los soldados de Cristina. Por ejemplo, “Resistiendo con aguante”. Vale la pena ver como esta gente lleva un detalle minucioso de todos los escraches que tuvieron como víctima a Macri. En la página hay una pestaña que directamente se titula “escraches” y están con fotos o filmaciones uno por uno las decenas que le hicieron. Es una manera de mostrar la debilidad y la fragilidad de Macri. Ya se lo dije: a donde vaya lo irán a buscar. Como a los nazis, dicen ellos. Ahora Macri se va a movilizar en una camioneta blindada como si estuviéramos en Colombia o México. Hace ocho meses que gobierna y no da abasto para reparar todo el daño que los K le hicieron a la Argentina. Y mientras trata de corregir robos y mala praxis, los responsables de esos desastres lo acusan de fascista y no lo dejan moverse con libertad. Es como un presidente al que quieren convertir en rehén de los violentos. Por eso tanta amenazas por las redes sociales. Por eso el 25 de mayo, tuvieron que cercar la Plaza de Mayo y hasta estudiaron dejar de difundir las actividades del presidente.
¿Y el resto de la sociedad que dice? ¿Se quedan callados en sus casas? Algo muy grave se está gestando. Es bueno que todos lo sepamos. La democracia no solo se vota. También se defiende de los golpistas y los corruptos. Que Nunca Más alguien crea que la violencia es el camino. Y mucho menos los que en los 70 utilizaron el crimen como instrumento para llegar al poder. Juicio y castigo para los que atacaron a un presidente constitucional. Juicio y castigo para los que cometen el delito de intimidación pública y atentado a la autoridad y hasta de asociación ilícita.
Hoy no podemos permitir ni un gramo de violencia. La democracia es dialogo, consensos y disensos pero en paz. Para que Nunca Más haya que llorar muertos y nos metan un miedo paralizante. Para que Nunca Más los que tiran las piedras escondan las manos.