El protector de los corruptos – 9 de mayo 2016

Ahora hay papeles, correos electrónicos y testimonios personales que confirman lo que todos ya sabíamos: que Ricardo Echegaray fue protector en jefe de los corruptos y por lo tanto fue un corrupto más. El robo del siglo K protagonizado por Cristina, Lázaro y Cristóbal no se podría haber ejecutado sin la participación del capo de la AFIP que es capaz de detectar el vuelo de una mosca evasora y dejó pasar manadas de elefantes estafadores que se robaron el dinero del pueblo pobre de la Argentina.
Ahora hay pruebas concretas y la declaración de Jaime Mecikovsky que certifican que por orden de Cristina, Julio de Vido y Jorge Capitanich, la AFIP se transformó en un escudo que ocultó varios de los sucesos más groseros de la megacorrupción de estado que se perpetró durante el ladriprogresismo feudal. Mecikovsky conoce el monstruo de adentro porque fue alto funcionario de la AFIP hasta que lo desplazaron por querer hacer su trabajo con honradez y transparencia. Ahora se presentó ante la justicia y aportó 95 carillas con todos los detalles del operativo de encubrimiento más grande que se haya montado en la historia democrática.
Eso fue mientras el cristinato estuvo en el poder. Pero hoy, desde el llano, se conformó un grupo de tareas encargado de bombardear las investigaciones de la justicia y de garantizar la impunidad de Cristina, Máximo y sus máximos socios, empleados y favorecedores, es decir Lázaro y Cristóbal. La estructura tiene 3 jefes pero un coordinador. El que lidera el operativo y conduce las operaciones periodísticas es Horacio Verbitsky y los dos restantes se dedican a meter la mano en la justicia: desde afuera Raul Eugenio Zaffaroni y desde adentro la procuradora eterna Alejandra Gils Carbó.
De todos modos quien ahora con las pruebas y testimonios de Mecikovsky quien queda bajo la lupa y en el centro de la escena es Ricardo Echegaray. Hace dos semanas yo se lo anticipé en esta misma columna.
Porque Ricardo Echegaray venía zafando del largo brazo de la justicia. Las balas de los tribunales le picaban cerca pero ninguna lo había tocado. Ahora su futuro se complicó de golpe y todo indica que se le viene la noche. En esta Argentina insólita es un juez apadrinado por La Cámpora como Sebastián Casanello el que lo va a sentar en el banquillo de los acusados. Ya le prohibió la salida de país.
Estamos hablando del actual titular de la poderosa Auditoria General de la Nación y ex titular de la muy poderosa AFIP. Varios bloques parlamentarios están esperando un procesamiento de Echegaray para desplazarlo de ese lugar clave que está destinado según la Constitución Nacional para un dirigente de la oposición. Fue Cristina (cuando no) la que lo impuso en ese lugar. Los peronistas más históricos y menos camporistas habían propuesto a Eduardo Fellner, ex gobernador de Jujuy y ex presidente del Partido Justicialista.
Ahora se entienden muchas cosas. Cristina le quiso dar un premio a Ricardo Echegaray y de paso se quiso asegurar la mayor impunidad posible para sus negociados. Según lo que escribió en el fallo de 122 páginas, el doctor Casanello apunta a Echegaray como una suerte de jefe del encubrimiento de la asociación ilícita que integró la familia Kirchner. Ese es el rol que tuvo que jugar Echegaray. Cada uno atiende su juego. La AFIP fue utilizada como un instrumento de castigo y hostigamiento a políticos disidentes y periodistas opositores pero, fundamentalmente como una coraza protectora que blindaba de impunidad a los malandras de estado. Echegaray fue el responsable de hacer eficiente para el mal a la AFIP. Fue el jefe de los encubridores. El que daba garantía y certificado de impunidad. Para decirlo en criollo: el que les decía “roben tranquilos muchachos que Papá los protege”.
Es la pieza clave que permitió que la ruta del dinero K evadiera por los menos 830 millones de pesos en facturas truchas que luego eran lavadas en La Rosadita y otras entidades al servicio de la banda de kirchneristas enriquecidos a la velocidad de la luz.
Al que más protegió Echegaray, con excepción de Néstor, Cristina y Máximo fue a Lázaro. ¿Cómo fue el caso más burdo? En Bahía Blanca se descubrió una organización de empresas falsas que vendían facturas apócrifas a Austral Construcciones. La AFIP, obligada por las circunstancias, investigó solamente a los que las vendían y por eso hoy está preso Juan Ignacio Suris, el ex novio de la vedette Mónica Farro. Pero, pero, aquí está la madre del borrego: no investigaron a los que compraron esas facturas inventadas. Peor todavía: para que la seccional de Bahía Blanca de la AFIP no siguiera indagando, Ricardo Echegaray, el ángel protector de los demonios K, disolvió esa oficina. Una locura producto de la impunidad que sentía. ¿Escuchó bien? Cerró la oficina de la AFIP en Bahía Blanca, 49 trabajadores cesaron en sus funciones y Bahía Blanca pasó a depender de Mar del Plata. Eso se llama borrar huellas y no macanas. En un alarde de poder cerró una oficina de la AFIP con 49 personas adentro con el solo objetivo de encubrir a Lázaro. Pregunta incisiva: ¿Alguien cree que Ricardo Echegaray se hubiera atrevido a cometer semejante delito sin la orden de Cristina? Esas facturas permitían evadir impuestos y disfrazar sobreprecios para las coimas y retornos de la obra pública con la que fue beneficiado Lázaro y sus cómplices, como Angel Rubén Toninelli, el ex director de la DGI, que también fue citado por el juez.
Segunda pregunta incisiva: Si Echegaray tiene las manos tan manchadas, ¿Se imagina la mugre de Lázaro? ¿O la de Cristina?
La grotesca maniobra, como la bautizó el propio juez, prueba que Echegaray conoció y ocultó todo por lo menos durante dos años. ¿Qué recibió a cambio? ¿Dólares, euros, poder, impunidad?
El fiscal Gerardo Pollicita también lo embocó. Pidió la indagatoria de Echegaray y también de Cristóbal López por el escandaloso caso de la evasión fraudulenta de 8 mil millones de pesos de la petrolera Oil.
Insisto: se le viene la noche a Echegaray. Y eso que no estamos contando su rol durante el caso Ciccone, la fábrica de billetes de la que Amado Boudou quiso apropiarse. Su paso por la ONCCA no fue un ejemplo de transparencia y nadie olvida que fue el autor intelectual del allanamiento para intimidar al grupo Clarín que hizo en su momento con un despliegue espectacular.
Ricardo Daniel Echegaray está en problemas. Puede defenderse porque es abogado especialista en derecho tributario y fue guardamarina en el Liceo Naval Militar Capitan Moyano antes de incorporarse a UPAU, la fuerza universitaria que tributaba a la UCeDé, el partido de Alvaro y María Julia Alsogaray. En Santa Cruz se hizo amigo de Rudy Ulloa Igor y eso lo catapultó a la Aduana de Rio Gallegos en tiempos de Kirchner. Dicen que sus amistades en la Marina también lo ayudaron. Hay cuestiones insólitas en su vida: Fue profesor de educación Cívica en un colegio salesiano de Punta Alta, donde nació.
Por todo esto creo que Ricardo Daniel Echegaray no puede seguir un minuto más al frente de la Auditoria General de la Nación. Es una falta de respeto y una mojada de oreja a todos los ciudadanos decentes que semejante personaje sea el encargado de bregar por la honradez y la transparencia de los funcionarios. No se puede poner al protector de los corruptos, al jefe de los encubridores al frente del organismo que tiene que denunciarlos.
Se lo digo con más claridad todavía. No se puede poner al zorro a cuidar el gallinero.

La herencia narco – 6 de mayo 2016

Susana Malcorra es la canciller de Argentina y seguramente una de las mejores funcionarias del gobierno de Mauricio Macri. Es seria y rigurosa. No sanatea. Ayer dio una información que me estremeció y que, creo debe estremecer, ocupar y preocupar a todos los argentinos. Dijo que nuestro país es el tercer exportador mundial de cocaína. ¿Escuchó bien? Estamos en el podio de los tres mayores exportadores del mundo de ese veneno blanco llamado cocaína? No habla de soja, de carne o de limones. Habla de veneno en polvo. Y dijo que la droga sale hacia Europa vía Africa y por lo tanto es una fuente de financiamiento de los grupos extremistas tipo Boko Haram. Es de terror.

Encima nos enteramos que el peligroso jefe narco colombiano Henry de Jesús López Londoño, más conocido como “Mi sangre” logró por tercera vez su objetivo y suspendió el juicio de extradición a los Estados Unidos. Está detenido desde 2012 en Argentina y semejante enemigo público tiene capacidad para influir en la justicia y seguramente no solo en la justicia.
Está claro que el cristinato dejó una herencia maldita por donde se la mire. Descalabro económico, inequidad creciente, patoterismo de estado, fractura social expuesta por el odio que instalaron y los niveles de corrupción más altos desde el retorno de la democracia en 1983.
Pero hay algo muy peligroso para todos que no tiene perdón de Dios. Porque dejaron instalar a los narcos, hicieron negocios y tuvieron complicidades con algunos patrones del mal y permitieron que el consumo de droga se multiplicara mientras negaban el problema y miraban para otro lado.
Resulta que ahora nos enteramos que en flamante informe del organismo que se ocupa de luchar contra las drogas en las Naciones Unidas tuvimos el triste privilegio de aparecer los argentinos a propósito del triple crimen de General Rodríguez. Allí llaman a las cosas por su nombre. La importación fraudulenta o de contrabando de toneladas de efedrina para exportar a México donde fabrican metanfetaminas, fue un negocio gigantesco y criminal parido desde el estado. ¿Se acuerda de ese escándalo?
Primero, el Sedronar. Es el organismo encargado de combatir la droga. Tiene rango de secretaría de estado. Durante 7 años, repito 7 años, no 10 minutos, el responsable fue uno de los grandes amigos de Néstor Kirchner. El dentista José Ramón Granero, por acción u omisión permitió o colaboró para que los narcos hicieran un negocio multimillonario con el delito despreciable de importar solo en el año 2007, la friolera de 20 mil kilos de efedrina. Le doy algunas cifras para que se entienda la magnitud de la corrupción. En México la efedrina está prohibida porque se utiliza para fabricar drogas sintéticas como el éxtasis. Por lo tanto vale fortunas. Argentina, en promedio, importaba 1.200 kilos por año para uso medicinal. De pronto, pasaron a 20 mil kilos. Compraban un kilo a 100 dólares y lo vendían a 10.000 dólares. ¿Se da cuenta? Lo importaban y enseguida lo exportaban a México de contrabando y ganaban cataratas de dólares. Dicen que el negocio movió más de 500 millones de dólares.¿Néstor Kirchner no notó nada raro pese a que seguía siempre muy en detalle los números de la economía? Pero no solo Granero estuvo en esto. El ya fue procesado por la jueza Servini de Cubría. También estuvieron los tres hermanitos Zacarías. El cartel de los Zeta, se podría decir. El trío de grandes amigos de Néstor y por eso ocuparon siempre puestos claves en el estado: en el PAMI, en protocolo de presidencia y en la Sedronar. Repito: ¿Néstor no se enteró de nada raro? ¿Nada le llamó la atención? ¿Cristina no sospechó de los aportes que recibió para su campaña electoral? La mayoría eran de droguerías involucradas en la mafia de los medicamentos y en el tema de la efedrina. Hubo un triple asesinato por este tema y los Kirchner miraron para otro lado. Ya le dije varias veces que uno de los asesinados, Damián Ferrón aportó 400 mil pesos a la campaña de Cristina. Es un dinero. 400 mil pesos hace 9 años.
¿Estado bobo o cómplice? ¿Demasiados tontos o demasiado vivos? ¿Pobres ineficientes o Ricachones corruptos?
Esto es lo que hicieron los Kirchner con el principal organismo del estado para combatir las adicciones. Hasta que aparecieron Aníbal Fernández y un grupo de topos de la SIDE y todo se complicó más todavía.
La narcocracia que dejó el kirchnerismo es el principal enemigo que Macri tiene que vencer. Digo narcocracia K sin temor a equivocarme porque “cracia” viene del griego cratos que significa gobierno. Y es a ese gobierno que intentaron instalar los narcos y sus cómplices el que hay que destruir si es que queremos vivir en un país sano y seguro para nuestros hijos.
Los narcos consolidaron su instalación en la Argentina en estos últimos doce años. No lograron el objetivo final de armar un gobierno paralelo pero estuvieron a punto de empujarnos al abismo de lo que fue Colombia o México. Por ahora no lo lograron. Estamos lejos de esa realidad tenebrosa pero con el gobierno anterior íbamos a ese modelo.
Dice bien Macri cuando responsabiliza a los Kirchner de este drama. Ya sea por inacción, incapacidad o complicidad, desde Néstor para acá hubo una docena de años en los que se abrieron las puertas y ventanas a los delitos más crueles del crimen organizado para el tráfico de drogas. Por eso es tan grave todo lo que está pasando.
Por eso el flamante gobierno no puede mirar para otro lado. Su desafío es que gobierne el pueblo a través de la democracia o los criminales a través de la narcocracia. Así de grave es la cosa.
¿Qué tiene que hacer Macri? Todo lo que el gobierno de Cristina y Aníbal Fernández no hicieron y revisar todo lo que si hicieron. Hay que dinamitar las complicidades de la política, la justicia y todas las fuerzas de seguridad. Invertir en tecnología de última generación, capacitar con los mejores a nuestros uniformados y meter presos a todos que facilitaron y siguen facilitando la infiltración de los carteles mejicanos y colombianos en nuestro bendito país.
Los Kirchner estuvieron más de 12 años en el poder y esa capacidad nefasta que tuvieron para negar lo evidente fue la que permitió la invasión silenciosa de los narcos. En todos los planos se han comportado como un estado bobo o lo que es peor, con complicidades que la justicia debe investigar.
Agustin Salvia, el investigador del Conicet y el Observatorio social de la UCA comentó que el informe que hicieron dice que en los barrios más pobres el 85% de los entrevistados dijo que vive rodeado de kioscos de droga. Y que por supuesto los más jóvenes son los que más riesgos corren. El consumo es una verdadera pandemia. Casi la mitad de los hogares argentinos confesaron tener una boca de expendio de droga cerca de sus domicilios. Y que el sentimiento de infelicidad se triplica en las casas donde alguien cae en adicciones.
No es casual que Argentina, que era un país de tránsito, hoy sea uno de los mayores exportadores y consumidores de cocaína. ¿Quién tiene la culpa de esto? ¿Quién es el que por irresponsabilidad, incapacidad o complicidad permitió que lleguemos hasta acá? ¿A quién hay que pasarle la factura por este veneno que asesina generaciones y que destruye países? ¿Quiénes fomentaron la narcocracia? Juicio y Castigo para ellos. Para Aníbal Fernández y Cristina. Ella por el silencio y la negación del tema. Y él por insistir en que este es solo un país de tránsito cuando hace mucho que está claro que no es asi. Hasta el Papa Francisco se dio cuenta y lo dijo con todas las letras. Por eso lo puso a Aníbal en la mira. No fue magia, fue mafia. Por eso la única grieta positiva debe ser entre la ley y la mafia.
Es una cuestión de vida o muerte. Democracia o narcocracia. Esta batalla recién comienza y usted elige.

Lázaro nos toma de boludos – 5 de mayo 2016

Lázaro Báez no sabe- no contesta. No sabe cómo se produjo el milagro de la multiplicación de los panes y los peces y las estancias y los autos de alta gama y de los millones de dólares y de euros. El juez Casanello y el fiscal Marijuan quieren saber y Lázaro dice que no sabe, no contesta. Apenas dejó un escrito y, de esa manera, se arriesga a vivir por muchos años en una celda que tiene 7 metros cuadrados, una cama y un inodoro. El que se acostumbró a vivir en mansiones y a tener lujosos propiedades que ni siquiera utilizaba, ahora pasa sus días y sus noches en esa minúscula y oscura prisión asfixiante. El que andaba en camionetas 4×4 y en su propio avión ahora es trasladado con chaleco antibala, casco, un policía con un escudo adelante y con francotiradores que cuidan que nadie asesine a Lázaro Báez.
Ya le dije ayer cual fue mi interpretación de las declaraciones de Leonardo Fariña. Hay un tema macabro y terrible. Cuando el valijero arrepentido autodenominado “imputado colaborador” sugiere que podrían asesinar a Lázaro Báez. Hay que decirlo con toda claridad. En una parte de su testimonio, Fariña que hasta ahora se pudo comprobar como cierto todo lo que denunció, dice textualmente que:” Si lo pudieran silenciar (a Lázaro) lo van a silenciar” y que “ellos, (por Cristina, Máximo, De Vido y Echegaray) serían felices si le da un ataque al corazón: su vida no vale nada”.
Esto se lo dije ayer y lo repito porque creo que todavía no se tomó la verdadera dimensión de este tenebroso pronóstico.
Esto solo es gravísimo. Pero en otro momento recordó que “en Santa Cruz mataron a un tipo para sacarle una empresa”. No se sabe si se refiere a la denuncia que en su momento hizo Elisa Carrió sobre Conarpesa o al “accidente” que tuvo entre comillas Vittorio Gotti. Estamos hablando del principal empresario de la construcción en su momento de Santa Cruz que murió en el 2003 en un accidente sumamente raro. Don Vittorio conocía de memoria la ruta a Punta Arenas en Chile. Sin embargo chocó en una curva y murió el y su esposa. No hay pruebas pero todo el mundo pensó en esa frase que se le atribuye a “El Padrino” pero que nunca aparece en ninguna película de “que parezca un accidente”.
Insisto con este tema a riesgo de repetirme. ¿Se imagina que podría pasar si Lázaro Báez aparece muerto en la cárcel de máxima seguridad de Ezeiza?
Fariña dice que Lázaro calla por pánico y no por lealtad. ¿Y si aparece suicidado en el baño? Lázaro Baéz como fue Alberto Nisman en su momento, es la persona que más hay que cuidar en la Argentina de hoy. Por eso fue a declarar protegido casi por un ejército.
Lázaro calla y Cristina también. Los dos jefes de las familias que no pueden explicar ni el 10% de su patrimonio están en silencio. Saben que no se puede explicar lo inexplicable. La ex presidenta y su socio no están en condiciones de enfrentar una entrevista de un periodista independiente o una conferencia de prensa porque de inmediato le preguntarían por la ruta del dinero K, por Hotesur, por la sociedad Los Sauces donde Lázaro y Cristobal fueron los únicos inquilinos que tuvieron las 8 propiedades de esa empresa integrada por Cristina, Máximo y Florencia.
Lázaro está en su peor momento y va a ser peor todavía cuando declare su hijo Martín en las próximas horas. Se supone que a un padre le va a remorder la conciencia porque primero lo convirtió en delincuente y ahora está a un paso de convertirlo en presidiario. ¿Lo resistirá su presión? ¿Tendrá pico de diabetes? Ya se angustió al saber que la propia Cámara de Casación le rechazó su pedido de quedar en libertad. No es un juez. Es una cámara la que dice que seguirá por mucho tiempo entre rejas.
¿Qué hará Cristina? Porque no puede quedarse muda toda la vida. Dicen que armó una fuerza de tareas para que la custodien y la aconsejen desde lo legal. Desde el para periodismo opera el jefe informal de los servicios de inteligencia K, el perro faldero Horacio Verbitsky. Desde afuera de la justicia orienta el ex integrante de la Corte Suprema de Justicia, el doctor Eugenio Raúl Zaffaroni y desde adentro, la procuradora militante Alejandra Gils Carbó y su equipo de la agrupación “Justicia Legítima para Cristina”.
Lázaro se enojó y le mandó a Cristina las llaves del mausoleo de Néstor. Ya no lo custodiará ni lo mantendrá. “Que se haga cargo la viuda”, les dijo a unos amigos de Santa Cruz. Lázaro se enojó pero no lo suficiente como para hablar y deschavar todo lo que sabe. Hay que apurar la sanción de la ley de la “extinción de dominio” para que sus bienes vuelvan al pueblo, es decir a sus legítimos dueños. Hay que avanzar con la ley que genere la figura del arrepentido en todas las causas o la de la “delación premiada” que tan buen resultado tiene en Brasil para combatir la megacorrupción de estado.
Pero por ahora, Lázaro no se arrepiente de nada. No sabe, no contesta. Pretende tapar el sol con las manos. Es el caso de movilidad social ascendente más veloz de toda la historia. Lázaro Báez pasó de empleado bancario a megamillonario. Es el segundo jefe del ladriprogresismo feudal que encabezan Cristina y Máximo. Ricardo Echegaray anticipó que iba a terminar preso.
Según el evangelio, Lázaro de Betania ya estaba muerto y sepultado. Pero llegó Jesuscristo que era su amigo y lo resucitó en un instante y con una frase: “Lázaro, levántate y anda”. Este Lázaro que no sabe no contesta y de estos tiempos de cólera, se parece más a otro personaje bíblico que es casi su contracara. A Poncio Pilatos, el que se lavó las manos y con ese gesto, selló la condena a muerte de Jesús. Es el símbolo del oportunismo, la vileza y la traición. Por los siglos de los siglos. Amen.
Perdón por la herejía y la grosería pero creo que ya es hora de decirle a Lázaro Baéz lo siguiente: Que usted sea el ladrón más grande de la historia junto a la familia Kirchner es algo que casi nadie pone en dudas. Esperemos que la justicia se encargue de usted. Que usted insista en el silencio de la omertá, en el silencio de la mafia era previsible. Pero hay un pueblo esperando verdad, justicia y condena. Y aquí está lo que no se puede tolerar. Don Lázaro, mafioso, estafador y encubridor de los Kirchner, le quiero pedir una sola cosa: No nos tome por boludos. Los argentinos somos un poco boludos y a veces compramos espejitos de colores. Pero no tanto. Le repito: no nos tome por boludos.