El santo argentino – 15 de marzo 2016

Ya tenemos un santo celeste y blanco.
El próximo 16 de octubre, Argentina tendrá su primer santo nacido en este suelo patrio. Hoy anunciaron en el Vaticano que Francisco, el primer Papa argentino, lo consagrará en Roma. Hace dos meses yo le conté mi alegría por esta posibilidad que hoy ya tiene fecha formal. Aquella columna tuvo un recorrido celestial producto de que muchos católicos hicieron circular ese texto de alguien que no es católico. El propio obispo de Cruz del Eje, Santiago Olivera me anunció la buena nueva de que en su Diócesis se habían repartido estas líneas que hoy quiero volver a compartir.
El Vaticano ya certificó que médicos y teólogos no pudieron encontrar explicación científica a dos milagros producidos por el cura Brochero.
Se trata de dos chicos. La primera es una nena sanjuanina llamada Camila Brusotti que había quedado en estado vegetativo después de varias palizas a las que la sometieron su madre y su padrastro quienes, por suerte, luego fueron detenidos por delitos tan aberrantes. Pese al daño cerebral, hoy Camila tiene una vida normal.
El otro fenómeno fue la recuperación de Nicolás Flores. Tenía apenas 11 meses cuando sufrió un accidente automovilístico terrible. Tuvo 4 paros cardio-respiratorios y hasta perdió masa encefálica. La ciencia no puede comprender como es que Nicolás hoy habla y camina y eso que no tiene el hemisferio izquierdo del cerebro.
Muchas veces les conté que no soy una persona creyente. Que admiro profundamente a los que tienen fe y a los que canalizan esa fe en la construcción de una sociedad más igualitaria. Si me apuran me defino como agnóstico, es decir que no puedo probar la existencia de Dios, pero tampoco lo contrario. Tal vez ese escepticismo genético me haya convertido en periodista. Por eso estoy maravillado con el Papa Francisco. Por su actitud revolucionaria hacia adentro y afuera de la iglesia y por su sinceridad brutal. Me conmueve ver una persona que conocí, que hoy tiene tanto poder como humildad, al que muchos le llaman el Papa villero y que se dedicó por entero a la paz, la convivencia y la justicia social. Y por suerte, puedo separar del análisis el papel que Francisco juega en la política interna de la Argentina. Me duelen muchas cosas, pero me parecen menores, parroquiales, al lado de tanta misericordia universal.
Además, como buen jesuita, es un intelectual de altísimo vuelo. Publicó un texto extraordinario llamado:
“Carta del Papa a los no creyentes”. Es una respuesta a las preguntas que el fundador del diario “La República” le hizo sobre la fe. Eugenio Scalfari es otro intelectual de aquellos, pero de izquierda y ateo. Como no come vidrio, publicó ese texto al que definió como “escandalosamente fascinante” en la tapa de su diario.
Allí el Papa, dice entre otras cosas que “la autoridad de Jesús es diferente porque no tiene como fin ejercitar un poder sobre los otros, sino servirlos, darles libertad y plenitud de vida”. Yo de inmediato pensé en José Gabriel del Rosario Brochero, que pronto será canonizado.
Pensé en ese verdadero gladiador del evangelio que a lomo de su mulo, con su poncho y su cigarro colgando de los labios fue capaz de cruzar una suerte de Cordillera de los Andes de Córdoba como son las Altas Cumbres para integrar a esos gauchos perdidos en sus necesidades básicas en medio de la humildad de sus ranchos.
Para los cordobeses, el cura Brochero siempre fue un orgullo, sin distinción de camisetas religiosas. Aun los que no somos creyentes valoramos ese ejemplo de entrega hacia los demás aún en el lecho de muerte. Porque de tanto compartir el mate y la vida con los enfermos se contagió la lepra que para aquella época era el nombre del horror. Se quedó ciego, sordo, absolutamente pobre. Dicen los historiadores que como buen hombre de campo, experto en las tareas agrícolas, puteador y corajudo, se despidió de la vida con un rosario en sus manos y diciendo: “Ahora tengo puestos los aparejos, estoy listo para el viaje”. El paisaje emocionante de traslasierra que de tan bello parece una pintura religiosa, en octubre será invadido por una celebración de multitudes: cuando el Papa Francisco firme el protocolo correspondiente y al beato Brochero ya le podamos decir, San Brochero. Nació en Villa Santa Rosa del Río Primero, donde hoy viven aproximadamente 9 mil personas. Bautizaron así a esa localidad en homenaje a Santa Rosa de Lima la primera santa latinoamericana consagrada. Otra vez el milagro de la curiosidad. En ese lugar nació quien será el primer santo totalmente argentino, como si se tratara de una señal del destino. Brochero, cursó en la universidad de San Carlos, junto a Miguel Juárez Celman quien después sería presidente de nuestro país. En 1867 el cura Brochero se bancó la epidemia de cólera que casi dejó desierta la ciudad de Córdoba. Movió cielo y tierra para socorrer a los enfermos. El cura gaucho que está en los cielos y a punto de cumplir eso de que santificado sea su nombre, murió
en Villa del Tránsito, un pueblito colgado del cielo y las montañas que luego cambió su nombre por el de Villa Cura Brochero.
El cura Brochero es una bandera de los mejor de los argentinos. De los que tienen o no tiene fe. De los creyentes o de los agnósticos. Porque además de la palabra de Dios, llevó a esos lugares hostiles, en el 1.800, el progreso social. Ese parece ser, su verdadero milagro. Gracias a su fe y a su empuje y valentía se construyeron colegios, 200 kilómetros de caminos, un dique, varios pueblos, un ramal del ferrocarril, la estafeta postal con el telégrafo y hasta un acueducto para conectar el río Panaholma con las acequias. Eso rompió tanta discriminación y aislamiento de esos campesinos que estaban tan cerca de Dios y tan lejos de las autoridades.
El Papa Francisco, otro cura gaucho si se me permite la herejía, dice en su carta a los no creyentes que “La fe cristiana no marca la separación insuperable entre Jesús y los demás. Nos dice que en Él, todos hemos sido llamados a ser hijos del único padre y hermanos entre nosotros”.
El cura Brochero era un pastor con olor a oveja. Decía que la vida de los muertos está en el recuerdo de los vivos. Hoy se anunció que se convertirá en santo aunque entre los más pobres de Córdoba hace rato que Brochero está en el altar de los grandes y en las estampitas de la esperanza. He visto ponchos que dicen: “Brochero: apóstol de la caridad”.
Francisco, le dice al editor de “La República” que “ La Iglesia, créame, no obstante su lentitud, sus infidelidades, sus errores y los pecados que pudo haber cometido y puede aún cometer en aquellos que la componen, no tiene otro sentido ni fin sino el de vivir y testimoniar a Jesús: Él que ha sido enviado por Abba «a traer a los pobres la alegre noticia, a proclamar a los prisioneros la liberación y a los ciegos la vista, a poner en libertad a los oprimidos, a proclamar el año de gracia del Señor».
Me apasiona el debate por un futuro mejor. No soy fácil de convencer. Creo más en lo que veo y en la ciencia. Soy duro para entender las abstracciones que habitan el cielo de las plegarias. Pero creo en los que creen. Creo en los que rezan y hacen. Creo en seres humanos de la dimensión de Jorge Bergoglio y José Brochero. Hoy uno es Papa y el otro pronto será santo. Sigo sin ser creyente pero creo que con personas como ellos, el mundo tiene cura.

Cristóbal, Cristina y el asco moral – 14 de marzo 2016

Tal como es su costumbre, la doctora Elisa Carrió lo dijo con todas las letras:
” Me produce asco moral tanta impunidad” Y de inmediato anunció que va a impulsar una investigación en la justicia por el delito de asociación ilícita entre Cristóbal López, Cristina Fernández de Kirchner y Ricardo Echegaray, entre otros”. Fuentes de tribunales decían que ya habían entrado tres denuncias.
Es que la rigurosa investigación de Hugo Alconada Mon en el diario La Nación justifica todo tipo de acciones que apunten a que el Zar del Juego K devuelva los 8 mil millones de pesos que le debe al estado para que haya juicio, castigo y condena para los culpables de semejante estafa y escándalo. Un periodista bajó a la tierra esa cifra estratosférica. Con los 8 mil millones que Cristóbal y sus cómplices se quedaron se podrían haber construido 13 hospitales maternos infantiles de alta complejidad como el que Cristina anunció para Río Gallegos. ¿Se da cuenta de la montaña de billetes de la que estamos hablando? Con esa plata de todos, Cristóbal se financió para comprar medios de comunicación que atacaron a los que no pensaban como Cristina. Ese es el primer camino que conduce a la ex presidenta de la Nación. Pero todos los caminos conducen a Cristina. Porque nada de lo que ocurrió en la última docena de años se hizo sin la orden o la venia de la exitosa abogada. Ricardo Echegaray, el actual titular de la Auditoría General de la Nación propuesto por Cristina no se hubiera atrevido a hacer lo que hizo en la AFIP sin la orden o la complicidad de ella.
Cristóbal López es más empresario y menos salvaje que Lázaro Báez pero multiplicó hasta el infinito su fortuna y patrimonio en la era de los Kirchner. Tanto Cristina como Néstor fueron sus amigos, socios e inquilinos, aunque Cristóbal diga que “no es testaferro” de la ex familia presidencial. Aunque hay algunos que dicen que el testaferro presidencial es su socio, Fabian de Souza. Un par de botones de muestra: en el 2003 López, tenía 9 empresas, y al final del mandato K había llegado a tener 50. El hombre quintuplicó los tragamonedas. Pasó de tener 2.934 a 15.758 maquinitas y Néstor, le amplió la concesión en el hipódromo de Palermo hasta 2032. ¿Se entiende? Durante 16 años más, Cristóbal va a explotar esa timba que produce ganancias millonarias. Después los militontos dicen que Macri gobierna para los ricos. Cristina gobernó para tres familias acaudaladas, entre otras, los Kirchner, los López y los Báez. Se la llevaron en pala mecánica.
Suena increíble y enfermizo que a esta altura, encubridores para periodísticos como Horacio Verbitsky digan sin que se le caiga la cara de vergüenza que estamos en el 55, y que Cristina es Evita y que Macri es algo asi como el almirante Isaac Rojas de la revolución libertadora. Encima de las fortunas que se robaron se quieren victimizar y quedar en la historia como héroes revolucionarios perseguidos por la ultraderecha y la reacción.
El problema es que esa impunidad que le da asco a la doctora Carrío se va a terminar si se cumple lo que anoche dijo Mauricio Macri. Por televisión el presidente le aseguró a Luis Majul que la AFIP está buscando por todos los mecanismos embargarle bienes a Cristóbal para que pague lo que debe. La consigna no debería ser: “que vuelva Cristina” sino “que devuelva Cristóbal”. Y Cristina también.
Con los Kirchner en general y con Cristina en particular en los últimos 4 años no se movía una mosca si ella no quería. Por lo tanto acá también va a tener que explicar la inexplicable maniobra en tribunales. ¿Sabe cómo fue la truchada? Muy simple. Por cada litro de nafta que la empresa Oil vendía a 14 pesos le debía dar 4 pesos a la AFIP en concepto de impuestos a los combustibles. Todas las empresas petroleras pagaron religiosamente. Menos la de Cristóbal que retuvo ese dinero que no era de él y con eso hizo inversiones que hicieron crecer su imperio. Se financió con el dinero de los más humildes mientras la AFIP armaba la ingeniería de la impunidad. Primero al no exigirle el pago inmediato de la deuda. Segundo porque los controles que les hicieron fueron tan amigables que parecían juez y parte o socios y finalmente les armaron planes de pagos absolutamente discrecionales que no les dieron a otros grupos que estaban al borde de la quiebra y en serios problemas económicos. Pocos día antes de irse Cristina del poder, Echegaray le obsequió a Cristóbal un plan de facilidades de pago increíble a 120 meses y a un interés tan bajo que la inflación iba licuando esa deuda.
Asi de sencilla es la maniobra que indigna. Asi de privilegiados fueron los empresarios amigos y socios de los Kirchner. A los amigos todo, a los enemigos ni justicia.
Creo que se cebaron con el negocio fácil. Creo que se pasaron de rosca con el truco y que por eso el monto llegó a la cifra sideral de 8 mil millones de pesos. Se sintieron impunes y pensaron que si Daniel Scioli ganaba las elecciones, podían seguir la misma joda e incluso incrementarla.
Es tanta la promiscuidad con los Kirchner que Romina Mercado la hija de Alicia trabaja con Cristóbal igual que el Bochi Sanfelice, el socio de Máximo en la inmobiliara. Cristóbal le paga los alquileres a Cristina de dos departamentos, una oficina y 5 cocheras en el edificio Madero Center, El hotel Alto Calafate le facturó habitaciones a la empresa Casino de Cristóbal, el hotel de Cristóbal, nunca mejor llamado “El Retorno”, le transfirió dinero a Alto Calafate, uno de la cadena de 4 hoteles de los Kirchner. En fin. Casi que no dejaron negociado por hacer. Es tanta la voracidad por el poder y el dinero que tenemos que hablar de una obsesión adictiva, de una suerte de bulimia por los dólares y los cargos.
Ojalá Macri cumpla cuando dice que “no van a tolerar este tipo de abusos”. Ojalá se le pueda poner un límite a la impunidad y que los empresarios compitan en igualdad de condiciones sin privilegios ni complicidades. Ojalá todos los caminos que conducen a Cristina se aclararen ante la justicia. Para que la megacorrupción de estado sea solo una triste historia del pasado. Para que los gobiernos se nutran con funcionarios honestos y capaces. Para que dejemos de hacer papelones. Y para que Cristóbal sea el nombre del descubridor de América y no un emblema del que se hizo la América metiendo la mano en el bolsillo de todos y todas. Los argentinos decentes que nos rompemos el lomo trabajando hoy nos sentimos humillados. Una vez más se burlaron de nosotros y nos mojaron la oreja. Una vez más el asco moral lo sentimos todos.

Destituir a Oyarbide – 11 de marzo 2016

El 5 de setiembre del 2014, en esta columna cotidiana yo dije lo siguiente: “A esta altura, el doctor Norberto Oyarbide dejó de ser juez de la Nación para convertirse en un símbolo de lo peor de la justicia. Formalmente todavía sigue siendo magistrado pero para la inmensa mayoría de la sociedad, Oyarbide vació absolutamente su credibilidad y debe ser destituido lo antes posible para bien de las instituciones republicanas y la división de poderes. Al borde de su final como juez, Oyarbide es el resumen de todo lo que no debe hacerse. Fue básicamente un hombre que se dedicó a proteger a los funcionarios de todos los oficialismos. Fue más un encubridor de la matriz corrupta del estado que una persona dedicada a impartir justicia.
En ese repugnante intercambio de favores, en el 2001, mientras las Torres Gemelas se derrumbaban producto del atentado terrorista, el Senado de la Nación con el voto de los menemistas salvó a Oyarbide del final de su carrera. Fue por el famoso caso de Spartacus, un lupanar que el juez debía denunciar por ilegal. Pero hizo todo lo contrario. Utilizó los servicios de un prostituto como un cliente VIP. Oyarbide supo beneficiar a Carlos Menem en varias causas y el ex presidente supo mantenerlo en el cargo. Los Kirchner, imitaron a Menem como en tantas otras cosas: hicieron lo mismo. Oyarbide los sobreseyó a la velocidad de la luz, sin pedir casi ninguna investigación patrimonial, de la acusación por enriquecimiento ilícito tanto de Néstor como de Cristina. Desde ese momento, Oyarbide pasó a ser El Niño mimado del gobierno que lo protegió una y mil veces. De hecho, Oyarbide batió todos los récords de acusaciones por mal desempeño y pedidos de juicio político. Tuvo 47 causas. Repito: ¡47! Sin embargo está allí, vivito y coleando, exhibiendo sus trajes caros, sus moñitos elegantes, sus perfumes top y bebiendo champagne en distintos saunas. Es la imagen de la frivolidad. Lleva un nivel de vida que no puede explicar con su declaración jurada. Todos los años viaja a los resort más all inclusive de centroamérica para sus vacaciones. Fueron insólitas las justificaciones que dio por el anillo de brillantes que lucía en uno de sus dedos. Primero dijo que lo había comprado en 250 mil dólares y después que lo había alquilado. Impresentable por donde se lo mire. Una humillación para todo el Poder Judicial que está lleno de jueces y fiscales honestos y eficientes.
Los últimos acontecimientos han superado todos los límites. Produce vergüenza ajena.
La Cámara Federal que actúa como instancia superior le sacó a Oyarbide la causa de la mafia de los medicamentos y lo mandó directamente al Consejo de la Magistratura. No fue un diputado opositor. Son sus jefes los que le exigen que rinda cuentas en ese lugar en donde los jueces son premiados o castigados por lo que hacen. Es el organismo que si tuviera independencia y equilibrio no tardaría un minuto más en mostrarle tarjeta roja y sacarlo de la cancha de los tribunales. Pero el cristinismo le debe muchos favores a Oyarbide. Fue muy dócil a todas las exigencias del gobierno nacional y por eso una vez más van a tratar de defenderlo. Tuvo tanta suerte que hasta salió sorteada una senadora cristinista para instruir la denuncia.
Esta causa es grave porque directamente se robó el expediente que debía manejar el juez Ariel Lijo, según le habían ordenado. El miró para otro lado, se quedó de prepo con el expediente y sobreseyó a funcionarios kirchneristas acusados de haber recibido dinero de la mafia de los medicamentos para la campaña electoral de Cristina. ¿Se entiende lo escandaloso de este tema? Plata sucia, tal vez de los narcos de la efedrina, solventaron gran parte de los actos y la publicidad de Cristina. ¿Qué me dice? Encima, todo esto se puede vincular al triple crimen y a las últimas novedades que se fueron conociendo por el tema de la importación ilegal de efedrina que salpica a los 4 hermanos Zacarías, y a la propia familia presidencial.
Otro de los sucesos increíbles de Oyarbide fue haber frenado 22 allanamientos en varias cuevas financieras porque se lo ordenó o se lo pidió el lugarteniente de Carlos Zannini. Se trata de Carlos Liuzzi quien también está siendo investigado. ¿Se da cuenta de lo que estamos hablando? Un juez que estaba en el teatro, por teléfono, le ordena a la Policía que suspenda un allanamiento en una financiera sospechada de ser una cueva de lavado de dinero. ¿Eso puede llamarse justicia? ¿Se le puede decir juez a Oyarbide?
Hoy me enteré que varios ciudadanos están haciendo una campaña pública para pedir que Oyarbide sea destituído. Es en la plataforma change.org. Ellos aprovechan la viralidad de la web para hacer firmar este reclamo. Son los mismos que se movieron para defender al fiscal José María Campagnoli. Esta vez exigen que Oyarbide sea destituído. Les pido que tomen esta columna editorial como una firma pública en vivo y en directo. Me adhiero fervorosamente e invito a que todos se adhieran a esta campaña de bien público. Para que el juez Oyarbide sea juzgado y destituído. Es por el bien de todos. Es por el bien de la justicia y la República. Yo ya firmé contra Oyarbide. ¿Y usted?
Le repito: lo que acabo de decir lo escribí hace 18 meses. Pero ahora lo quiero completar con algo que escribí esta mañana del 11 de marzo de 2016.
Basta de Oyarbide. El inescrupuloso y astuto todavía juez amenazó con jubilarse para desviar la mirada hacia su actuación. Pero después parece que se arrepintió e intentó de nuevo su jueguito de quedar bien con el poder de turno. Esta vez le entregó a Mauricio Macri los procesamientos de Amado Boudou y de Ricardo Jaime. Quiere demostrar rápido que puede prestar buenos servicios al oficialismo de Cambiemos. Se quiere quedar. Por suerte, a comienzos de semana yo le anticipé que se le viene la noche a Oyarbide. El Consejo de la Magistratura, por iniciativa del juez Cabral, pero con seis votos, lo citó a una suerte de declaración indagatoria de las del tipo de las causas penales. Se reflotó el caso insólito del freno de los allanamientos por pedido de Carlos Liuzzi del Poder Ejecutivo. Es el primer paso firme para expulsar a Oyarbide de la justicia argentina. Hay otras etapas que cumplir. Debe ser suspendido y luego enviado al tribunal de disciplina y al juicio político donde se necesitan los dos tercios de los votos. Pero todo indica que le chupó las medias a todos los presidentes y ahora no es confiable para nadie. Todo indica que le queda poco tiempo a Oyarbide en los tribunales. Ojalá esta vez le corten las piernas. Porque la pelota esta asquerosamente manchada. Si Oyarbide deja de ser juez no habremos solucionado todos los problemas. Pero habrá sonado un tiro para el lado de la justicia. ¿No le parece?