Cristina juega con fuego – 7 de diciembre 2015

Cristina juega con fuego. La presidenta que se va superó todos los límites de resentimiento e irresponsabilidad. Con su actitud vengativa fue pariendo un clima inquietante y peligroso que incita a sus fanáticos a cometer desbordes violentos o hechos vandálicos.La presidenta que se va, con su irracionalidad enfermiza, no se detiene ni siquiera ante su propio deterioro institucional. Todos los días se pega tiros en los pies y mancha la investidura presidencial que no le pertenece porque es un activo de la democracia y la República.

Cristina en lugar de llamar a la calma, potencia los enfrentamientos. En lugar de apostar a la paz social, a la convivencia y a cerrar la fractura expuesta del país, tira más leña al fuego y nos deja a todos al borde de una situación de agresiones turbulentas que nadie sabe en qué tragedia puede terminar.

Cristina se va de la misma manera en que gobernó: diseminando odio y anunciando cataclismos si ella no sigue en el poder. Después de las elecciones hubo un viento de aire nuevo y un suspiro de esperanza en la Argentina. Ella, se encargó de contaminar el ambiente de la transición y de sembrar la incertidumbre. Todos sabíamos de los desequilibrios emocionales de la presidenta. Estaban a la vista para quien los quisiera ver. Pero jamás nos imaginamos que su vuelta al llano, lejos de los privilegios y los fueros y cerca de recorrer tribunales para explicar su inexplicable fortuna y el lavado de dinero de Lázaro Báez, la iban a alterar multiplicando su intolerancia.

Todos sus actos de los últimos tiempos apuntan a lo mismo: poner palos en la rueda, gritar que ella va a seguir teniendo poder, diseminar topos y ñoquis por todo el estado y demostrar que sus caprichos son gigantescos.

Está claro que jamás quiso entregar ni la banda ni el bastón a Macri ni a nadie. Está claro que todo el tiempo estuvo buscando una excusa para que no quede en la historia el símbolo de su fracaso político que es transferir el poder a un ingeniero que es su contracara en todos los sentidos y al que ella desprecia.

Se resiste a aceptar la realidad. Pero en lugar de decir la verdad y plantear que no quiere, no puede o no sabe ceder el poder porque nunca lo cedieron los Kirchner en ningún lado, se victimiza y quiere culpar al otro de sus propias miserias.

Tiene un gran problema: nadie le cree. O muy poca gente se traga sus mentiras seriales. Mauricio Macri, como todos, tiene virtudes y defectos. Pero nadie escuchó ni vio ni denunció a Macri por gritar ni maltratar a nadie. En cambio la historia de Cristina está plagada de sus gritos y maltratos a todos y a todas. Lo mismo que Cristina hace en público, lo potencia en privado. Hay cientos de anécdotas que cuentan su mal humor y sus alaridos insultantes incluso, hacia su marido fallecido.

Ahora nos quiere hacer creer que Macri le gritó y que por ese motivo no va a traspasarle los atributos del poder en la Casa Rosada. Fabricó la excusa justa. Se victimiza como una “mujer sola” cuando nadie tuvo tanto poder desde el regreso de la democracia y hasta apuesta a que algún INADI K como el que tenemos la defienda de lo que ella sugiere como “violencia verbal de género”.

Ella dice que no va al traspaso en la Casa Rosada: “porque este señor me maltrató” y en realidad es porque nunca quiso ir. Pero es ella la que pierde y ya hay encuestas que hablan del aumento de su imagen negativa. Como si esto fuera poco para caldear los ánimos y potenciar a los más intolerantes, Cristina fogonea dos concentraciones de sus fanáticos con menos votos que puede convertir al centro de la ciudad en un verdadero polvorín. Debe saber la opinión pública que si algo malo ocurre será Cristina la responsable ante la historia. Todavía está a tiempo de tener un gesto de grandeza y llamar a la no confrontación y contribuir a que el 10 de diciembre todos los argentinos tengamos un día en paz.

En su catarata de twitter, Cristina certifica lo difícil que es volver del ridículo. Le habla a Macri de las flores amarillas que dejó en la quinta de Olivos pero no le dice nada de los millones de dólares que no dejaron en ninguna de las cajas del estado ni de las bombas de fragmentación que están colocadas para que exploten en las manos de los futuros ministros. Todas actitudes destituyentes y que evidencian su bronca.

Quiso posar de colaborativa con el tema de la presidencia provisional del senado para Federico Pinedo y terminó hablando en forma peyorativa y discriminatoria de Gabriela Michetti.

La patrona del mal de Balcarce 50 pierde su condición de máxima autoridad y vuelve a ser una ciudadana rasa. Eso la empuja a descalificar al presidente que se viene diciendo que la celebración democrática con banderas argentinas a las que Macri llama “no es su fiesta de cumpleaños”.

Alterada por los cuatro costados, la presidenta que se va llegó al paroxismo del autoengaño cuando se mostró como un pollo mojado porque el avión de Aerolíneas Argentinas no la va a esperar para que ella pueda ir a Santa Cruz a participar de la asunción de su cuñada Alicia. Tantos años viajando en el avión de la gobernación donde le llevaron las sábanas y los muebles de sus hoteles y hasta los diarios en papel para que la reina los leyera o en los Tangos del estado nacional que viajar otra vez en avión de línea es todo un problema insuperable.

A esta altura Mauricio Macri debería matar a Cristina con la indiferencia. Seguir su camino y trabajar a fondo para solucionar los problemas graves que quedan.

A esta altura Cristina debería poder procesar la derrota y elaborar el duelo de la pérdida. Es muy difícil porque hace 28 años que Cristina hace lo que quiere y se hace lo que ella dice. Pero terminó el juego. C’est finí. Game Over.

Cristina: no confunda a Perón con Nerón. Tenga la grandeza de decir que para un argentino no hay nada mejor que otro argentino. Y no deje el país en llamas. No juegue con fuego.

Se retira un prócer – 4 de diciembre 2015

El doctor Carlos Fayt se retira exactamente dentro de una semana, un día después de que Cristina abandone el poder. Deja la Corte Suprema en puntas de pié, sin hacer ruido y después de rechazar infinidad de homenajes que le quisieron hacer. Quiere irse con humildad y por la puerta grande. Como fue toda su trayectoria.
Todo lo contrario de Cristina que en su despedida no para de generar ruidosos conflictos y actitudes vengativas que también muestran sus calidades humanas. Cristina incluso, se hace aplaudir y ovacionar todos los días y hasta el último minuto.
Fayt aceptó un solo gesto de agradecimiento porque vino de un grupo de jóvenes abogados de Santa Fé a los que considera amigos y se comporta casi como un padre consejero en sus carreras. Hablo del Foro de Práctica Profesional que editó un libro en honor de Fayt y se lo entregaron en un acto sencillo y franciscano. Ahora permítame que le cuente un orgullo personal. Y le pido disculpas, señor oyente por lo autoreferencial. Pero en ese libro, además de textos de juristas honrados y de excelencia como Daniel Sabsay o Ricardo Monner Sans incluyeron una de mis columnas sobre este prócer al que los argentinos le debemos tanto. Quiero compartir con ustedes esas palabras que hoy adquieren un nuevo significado.
¿De qué lo acusan al doctor Carlos Santiago Fayt? ¿De ser un ejemplo de austeridad republicana, de vivir en un sobrio departamento y de tener una casita en Villa Gesell después de haberle dedicado toda una vida a la Corte Suprema y al estudio sin una sola sospecha de haber realizado ni un trámite administrativo poco transparente?
¿Quiénes lo acusan? Los que no pueden explicar cómo viven en lujosos departamentos en Puerto Madero y en tienen domicilio falso en sus documentos en un médano como el caso del doblemente procesado vicepresidente de la Nación, Amado Boudou?
¿De qué lo acusan al doctor Carlos Santiago Fayt? ¿De ser un defensor de los derechos humanos que tuvo el coraje de presentar junto a Raúl Alfonsín habeas corpus por varios detenidos durante la dictadura militar, cuando las balas picaban cerca y muchos abogados fueron secuestrados y desaparecidos solo por ese gesto de grandeza? ¿Se lo acusa de no haber ocupado jamás un cargo público durante ninguna dictadura militar?
¿Quiénes lo acusan? Los abogados exitosos que no pueden explicar su riqueza y que durante el terrorismo de estado se dedicaron a rematar casas de deudores con una actitud de usura indigna de un militante popular y que no movieron un solo dedo ni presentaron un solo habeas corpus por sus compañeros? Hebe de Bonafini lo acusa a Fayt y defiende al doctor Eugenio Zaffaroni que fue funcionario judicial de dos dictaduras y sobre todo de la de Jorge Videla para la cual, además, escribió un manual. La presidenta de las Madres se permite una vez más un juicio callejero a una persona intachable como Fayt mientras manchó los pañuelos blancos con el dinero sucio de Sergio Schocklender. Insisto con lo que les dije ayer: no lo pueden confesar porque es inhumano pero se les nota las ganas de hacer una cadena de oración para que el doctor Fayt se muera lo antes posible.
¿De qué lo acusan al doctor Carlos Santiago Fayt? ¿De ser admirador de socialistas democráticos como Nicolás Repetto y don Alfredo Palacios? ¿De tener sensibilidad hacia los más humildes o de haber optado intelectualmente por el agnosticismo después de venir de una familia católica? ¿O de haber escrito 3 libros con un análisis severo de los componentes autoritarios y demagógicos del peronismo y en defensa de las más amplias libertades públicas?
¿Quiénes lo acusan? Los adoradores de un chavismo que mete presos a dirigentes democráticos y opositores y que cierra medios de comunicación independientes y ataca a los periodistas que no se alquilan ni se venden. Los que se hicieron millonarios con los juicios laborales de muchos gremios como el de camioneros al que ahora les da la espalda como el doctor Héctor Recalde y que hoy acusa a Fayt de ser antiperonista.
¿De qué lo acusan al doctor Carlos Santiago Fayt? De ser un brillante abogado, juez, escritor, académico, profesor emérito de universidades que escribió 35 libros que abarcan la historia del pensamiento político desde la Antigua Grecia hasta el siglo XX?
¿Quiénes lo acusan? Los pibes para la liberación como su jefe Máximo Kirchner quienes no terminaron sus estudios y nunca trabajaron en otra cosa que en administrar los múltiples bienes de sus padres?
¿De qué lo acusan al doctor Carlos Santiago Fayt? De ser una persona de perfil bajo al que casi no se le conoce nada de su vida privada? ¿ De haber llenado plazas y radios predicando la democracia a través de clases de Educación Cívica? ¿De haberse opuesto con su voto en la Corte a la privatización de Aerolíneas, de haber sentado las bases de respeto hacia la diversidad sexual con un fallo y de haber defendido la libertad de expresión aplicando la avanzada y progresista doctrina de la real malicia?
¿Quiénes lo acusan? Los que integraron grupos guerrilleros que utilizaron el crimen y las bombas durante períodos democráticos como Horacio Verbitsky o Carlos Kunkel que le dice a Fayt admirador de Aramburu a quienes los Montoneros secuestraron y asesinaron.
¿De qué lo acusan al doctor Carlos Santiago Fayt? ¿De ser viejo cuando se sabe que viejo es el viento y todavía sigue soplando? ¿De tener algún achaque propio de la edad que sobrelleva con una dignidad ejemplar? ¿Lo acusan de la formalidad de firmar una acordada en su casa como hacen la mayoría de los funcionarios empezando por la presidenta de la Nación que trabaja en la quinta de Olivos y casi ni va a la Casa Rosada?
¿Quiénes lo acusan? Los prepotentes de estado que se llevan por delante todas las normas democráticas y quieren colonizar la justicia y quebrar la Corte Suprema para garantizarse impunidad para ellos y su familia.
¿De qué lo acusan a Fayt ? De andar casi en puntas de pié por la vida con dignidad, ética y excelencia académica? ¿De ser poco menos que un prócer respetado en todos lados?
¿Quiénes lo acusan? Los ministros que encubren la matriz corrupta del estado, los que se enriquecieron a la velocidad
de la luz y tienen miedo de rendir cuentas ante la justicia. Los inmorales nos han igualado, dice el tango. Los Aníbal Fernández que, como si fuera un comisario de la bonaerense en pleno allanamiento, le ordena a Fayt que salga de su casa.
Dijo bien Ernesto Sanz que el doctor Fayt tiene más autoridad moral que todo el gabinete junto. O que habría que hacerle un examen psicofísico al vice presidente Boudou para saber si distingue entre lo que es lícito e ilícito.
El nuevo Stiuso llamado Horacio Verbitsky se burla de Fayt y dice que no sabe el día en que vive y que le tienen que tener el pulso de su mano para que firme los expedientes. ¿Cómo lo sabe?¿Lo tienen filmado? ¿Ya están utilizando los métodos soviéticos de la KGB de cabotaje?
Como siempre varios oyentes aportaron ayer las mejores ideas. Algunos dijeron que había que organizar un aplauso general de las dimensiones de un cacerolazo para apoyar al doctor Fayt. Otros proponían hacer un abrazo gigantesco y masivo a la Corte Suprema? ¿Otros decían que hay que preparar pancartas que digan Yo soy Fayt como en su momento decían Yo soy Campagnoli? Defender al doctor Carlos Fayt es como defender un monumento a la democracia y los derechos humanos, a la capacidad intelectual y profesional y a la ética republicana frente a las mafias enquistadas en el poder que se quieren quedar para siempre?
Los impresentables enemigos de Fayt que vienen por todo, agigantan la figura del ministro de la Corte Suprema. Hay que defender a Carlos Fayt de los ataques autoritarios. Defender a Fayt es defender las instituciones y la honradez de las manos limpias. Defender a Fayt es defender a la Argentina. En defensa propia.

El pan dulce de la solidaridad – 3 de diciembre 2015

Hay momentos en que uno se intoxica con el veneno que todos los días arrojan Aníbal Fernández y Cristina. Hay momentos en donde conviene abrir una ventana de aire fresco para confirmar que no todos los dirigentes o funcionarios son iguales. Que hay muchos que tienen sensibilidad, grandeza, buen trato y nos transmiten esperanza en lugar de diseminar bronca y palos en la rueda.
Por eso hoy le quiero contar la historia de un grupo heróico de compatriotas que se cayó cuando la Argentina se derrumbó pero que decidió levantarse con su propio esfuerzo, militando en la cultura del trabajo cooperativo. Hoy La Juanita es un faro de luz. Muchos creen que allí se producen remeras, guardapolvos, los mejores pan dulces del mundo o que se reciclan computadoras. Y en parte, tienen razón. Solo en parte. Porque es cierto que todas las manos todas generan esos productos. Pero la edificación más grande que han levantado es la capacidad de juntarse y avanzar colectivamente.
Con problemas o peleítas como en todos lados. Pero con un objetivo de libertad absoluta que solo se consigue cuando todos se convierten en uno y uno se transforma en todos. En la Juanita nada se pierde, todo se transforma y se multiplica como los panes y los peces. Amanece que no es poco. Es el milagro de la dignidad.
Venga conmigo. Lo quiero invitar a un viaje a la esperanza. Vamos juntos al corazón pobre de La Matanza, a Gregorio de Laferrere. Allí donde se fabrica la dignidad y la solidaridad. Allí donde no hay resentimientos y se combaten los prejuicios. Donde un grupo de argentinos patriotas levantaron con sus propias manos y con el sudor de su frente la cooperativa La Juanita. Tienen una energía renovable y perfumada porque su motor funciona a Flores. A Toty Flores, la génesis del fundador y a Silvia Flores, la utopía en marcha. El padre y la hija son el eje de una comunidad que resolvió pelearle a las injusticias con las mejores armas de la integración y la educación.
En pleno terremoto del sálvese quien pueda, los piqueteros del MTD (Movimiento de Trabajadores Desocupados) de la Matanza hicieron un gesto revolucionario y pacífico: le dijeron no a los planes asistenciales y al clientelismo que los encarcela. Decidieron no rendirse jamás, no bajar los brazos pero no cambiar dignidad por votos. Cada uno se la arreglaba como podía para darle de comer a sus hijos y para subsistir. Los del MTD del Toty Flores eligieron otro camino mas largo tal vez, mas sacrificado seguro, pero infinitamente mas profundo y definitivo. El camino de los valores.
De la revalorización de los mejores sentimientos y comportamientos que tenemos los seres humanos. Decidieron actuar en defensa propia ayudándose ayudando a los demás. Crecer como seres humanos y dejar de depender de los humores, los caprichos y la arbitrariedad de los punteros políticos de los Kirchner. Saltaron el abismo y se pusieron a reconstruir los lazos solidarios. Desde abajo, ladrillo por ladrillo, tomados de la mano, afrontando con alegría y coraje todas las dificultades. Y no pararon nunca de crecer.
Por algo el logotipo que los identifica en su orgullo es una mano tendida que florece. La tarea cotidiana que realizaron se convirtió en un espejo donde mirarse. En un imán que incita a integrarse y a participar.
Es el milagro de la dignidad. Por eso Martín Churba se empeño en capacitarlos en el arte del diseño. Por eso Maru Botana les reveló los secretos de sus mejores manjares y le enseño el oficio de amasar el mejor de los pan dulce, el de la solidaridad,
Por eso el maestro, Oscar Alvarado, antes de morir les dejó lo mejor que tenía. Y solo estoy nombrando a algunos pero son cientos los que se sintieron convocados por la potencia que transforma gente con necesidades básicas insatisfechas en ciudadanos plenos. Solo hay que darse una vuelta por la cooperativa para sentirse contagiado por esa experiencia. Los cimientos son los valores. Nada se regala. Todo se logra por esfuerzo propio. Las computadoras son recicladas por la gente del barrio que fue capacitada para eso y que a su vez capacita a otros. La idea es que todos los vecinos y sus hijos puedan estudiar, trabajar o divertirse con esas viejas computadoras puestas en valor. Se les cobran precios accesibles y en varias cuotas. Y si no pueden pagarlas, las pagan con su trabajo para que la rueda productiva y educativa siga girando. Y así pasa con las serigrafías y esas remeras que exportaron a Italia con la consigna que en el pecho dice “La fibra de la dignidad”. O esos guardapolvos que se vendieron a Japón con diseño made in La Juanita. O ese jardín de infantes donde nacen los arcos iris que no cobra un centavo a nadie pero obliga a que los padres y las madres participen del proceso pedagógico de sus hijos. Potencian el aprendizaje. Le dan solidez a la familia.
Se plantan con su identidad en la tierra como las mejores raíces. Como ese árbol de eucaliptus que les dio sombra desde siempre y que ahora les da aliento y les abre los pulmones. Con esas ramas eternas que mezclan sus hojas para convertirse en techo de las mejores asambleas.
Por eso la más grande de las utopías que tenían se hizo realidad y nosotros pudimos acompañarlos en esa marcha contra la dependencia y la sumisión. Y así surgió después de grandes esfuerzos y manos callosas y espaldas partidas, la escuela primaria, “Crecer en Libertad”, que es un verdadero modelo de como la solidaridad puede transformarse en cemento. Ese edificio escolar se llenó de sol y sabiduría y un día nació el mayor de los tesoros que es la igualdad de oportunidades para todos.
Los argentinos estamos hartos del roba pero hace. Eso tiene patas cortas como la mentira. Igual que el clientelismo que te deja cautivo del que te da un plan cuando quiere. Hay otra Argentina posible. Por eso es tiempo de levantar la bandera de La Juanita. Son hombres y mujeres que luchan toda la vida y por eso son imprescindibles. Ellos no roban pero hacen. Son lo mejor de una patria que viene.