Cristina hirió la democracia – 5 de octubre 2015

Las últimas imágenes del naufragio kirchnerista demuestran que Cristina vuelve al llano y nos deja una democracia herida. Es seguramente la herencia más maldita de esta docena de años turbulentos. Los altos niveles de autoritarismo que fracturaron la sociedad y la mega corrupción de estado dejan una gran cantidad de lastimaduras sobre el cuerpo social y muchos disvalores que deterioran la calidad institucional de la República. Estamos asistiendo asombrados pero por momentos acostumbrados y sin reacción, a un vaciamiento de las arcas de la Argentina y al enriquecimiento gigantesco de un grupo de empresarios amigos de los Kirchner que, en muchos casos se sabe que son testaferros, socios o directamente empleados de Cristina. La causa Hotesur es la más emblemática porque involucra directamente a toda la familia presidencial empezando por el príncipe heredero, Máximo Primero. Lázaro Báez insulta la inteligencia de los argentinos y nos escupe en la cara cuando dice que las habitaciones que alquiló en el hotel Alto Calafate eran para que descansaran sus empleados jerárquicos que trabajaban a cientos de kilómetros de ahí. Pretenden que nos creamos que había gente que viajaba 1.200 kilómetros de ida y vuelta por día. Ni que hablar de la confesión de dos delitos que cometió Ricardo Jaime o de la condena a Felisa Miceli y de todo lo que se viene en términos de juicio y castigo a los que robaron los dineros del pueblo.
A modo de síntesis se puede decir que este es el gobierno más corrupto desde 1983 cuando recuperamos la democracia. A los robos comunes que hicieron otros gobiernos los Kirchner le agregaron algunos mecanismos novedosos como elegir el grupo de empresarios al que iban a enriquecer con la obra pública o generar hostilidades desde la administración pública para comprar a precio vil empresas o terrenos. Han sido creativos para el delito. Han hecho un aporte novedoso a las mil maneras que hay de estafar al país y a sus ciudadanos más pobres. Porque ya sabemos que la corrupción mata como en los trenes de Once o que condena a miles de chicos a la desnutrición y la marginalidad.
Pero Cristina hirió a la democracia con otras prepotencias. Por ejemplo con esa concepción totalitaria de apropiarse del gobierno en todo el sentido de la palabra. Hubo una degradación institucional inédita. La última cadena nacional no solo fue el uso y el abuso de siempre. No solamente hizo campaña para su familia con elogios a su hijo, a su cuñada Alicia y con imágenes de su nuera Rocío García. Esta vez utilizó ese mecanismo previsto para emergencias para meterse hasta en la interna del Frente para la Victoria de Santa Cruz y ningunear al gobernador Daniel Peralta. Por cadena, la reina de El Calafate nos confesó que de chica quería ser princesa y no lo dijo pero quedó claro que ya formó la dinastía K. Néstor en un mausoleo digno de un Faraón y el resto de la familia millonaria con bulimia de poder y dinero. No hay nada más lindo que la familia unida, decían Los Campanelli.
Ese vale todo, ese concepto de que se puede hacer cualquier cosa, total la gente es tonta y se olvida, fue permeando en gran parte de la sociedad. Las desmesuras y agresiones, también. De lo contrario serían inexplicables la brutalidad de un actor K como Gerardo Romano que banaliza el holocausto al comparar a Mauricio Macri con Hitler o de decir que Macri es un admirador de Carlos Menem cuando el propio Romano apoyó con spot publicitarios y todo la campaña del riojano. Lo mismo con ese papelón gigantesco por donde se lo mire de Mónica López. La borocoteada fue para el campeonato mundial. Se cansó de maltratar a Daniel Scioli hasta que un día se transformó en tránsfuga y se puso a militar a su lado. Su mansión en uno de los countries más exclusivos y sus famosos 240 zapatos demuestran el nivel de vida de un sindicalista como su esposo.
Y finalmente el incompleto debate presidencial también es una expresión de cristinismo explícito. No solamente porque Daniel Scioli no participó y dijo con soberbia que se estaban peleando por el segundo puesto. También porque alguien que quiere gobernar el país no puede aceptar órdenes ni imposiciones de la presidenta que se va. Fue digno de un comportamiento castrense lo que pasó con los periodistas y los medios al respecto. La disciplina vertical hizo que la mal llamada televisión pública no difundiera el casi debate, certificando que se trata de un canal de La Cámpora y punto. Televisión pública cero. Televisión militante para los incondicionales. La agencia Telam no emitió ningún despacho ni foto durante el debate. Vergüenza ajena a lo que le llaman periodismo. Gacetilleros a sueldo y gracias. El estado es de Cristina y sus muchachos y hacen lo que quieren. Hasta Adrián Paenza desistió de participar y los diarios Página 12 y Tiempo Argentino de hoy ni siquiera llevaron el tema en su tapa- ¿Qué le hace una mancha grosera más al tigre?
Así se comportan los populismos autoritarios y corruptos. No hay espacio para el pensamiento propio, se castiga cualquier tipo de disidencia y toda actividad que se realiza habilita para quedarse con suculentas coimas.
Un trabajo titánico le espera al futuro presidente. Va a tener que reparar las cañerías básicas de la democracia: la división de poderes, la libertad de expresión, la ética republicana, la convivencia pacífica y el diálogo.
Hay que cicatrizar la gran herida que produjo tanta actitud vengativa y hostil y tanta puerta abierta a los delincuentes comunes y a las mafias organizadas del narcotráfico. Hay que reconstruir un país razonable para que pueda producir y bajar a cero los niveles pobreza y marginalidad. Cristina le deja una herida muy profunda a la democracia argentina. No hay otra tarea más importante que demoler las trincheras y fabricar los puentes. No hay otro camino que meterle alma y corazón para darle a la democracia más democracia.

El narcokirchnerismo avanza – 2 de octubre 2015

Una de las herencias más malditas que van a dejar esta docena de años de gobierno es el narcokirchnerismo. Uso este término porque uno de los lugartenientes de La Cámpora habló en pleno Congreso Nacional de narcosocialismo para describir lo que pasaba en la provincia de Santa Fe. En estos tres gobiernos de Néstor y de Cristina, el narcotráfico se consolidó y se desarrolló como uno de los peores venenos sociales. Por acción u omisión, el matrimonio Kirchner es responsable de que hoy Argentina esté dentro de los países que tienen alerta roja porque aumentó el consumo, la fabricación y la exportación de droga y porque el nivel de lavado de dinero, con cedines y blanqueos es una corrupción floreciente.
Le doy algunos datos de estas últimas horas. El que era subjefe del patrón del mal, de Pablo Escobar Gaviria dijo que nuestro país “se parece cada vez más a Colombia”. ¿No me cree? Escuche por favor a John Jairo Velásquez Vásquez conocido como Popeye: (va audio)
¿Qué me cuenta? Lo dice alguien que conoce esa mafia de adentro. Cada vez más parecidos a Colombia. Me suena terrible, estremecedor, me corre frío por la espalda. Pero eso no es todo. El Papa Francisco nos advirtió que Argentina corría riesgo de “mejicanizarse” y dijo que le habían dicho que en nuestro país ya se fabricaba droga. ¿Se acuerda? Se levantó una gran polémica. Y Aníbal “La Morsa” Fernández le saltó de inmediato a la yugular al santo padre para decir una mentira más grande que el Vaticano: que Argentina era un país de tránsito solamente.
Hoy nos enteramos que Gustavo Vera, el legislador más amigo del Papa Francisco, nos ruega que no votemos a Aníbal Fernández como candidato a gobernador porque es la puerta de entrada de la mejicanización de la Argentina. Ya lo habían advertido varios dirigentes. Felipe Solá y hasta algunos compañeros peronistas de Aníbal que ahora se llamaron prudentemente a silencio. Yo les conté que varios dirigentes de la Iglesia nos habían pedido a varios periodistas que les diéramos para cerrarle el paso a Aníbal. Es que aparece por varios lados vinculado al tema. Hoy, sin ir más lejos le preguntaron si estaba de acuerdo con Daniel Scioli. El candidato a presidente que lo salva de perder por paliza las elecciones dijo que estaba en contra de la despenalización del consumo de marihuana y que se oponía a que el tema se debata en el Parlamento. Aníbal se diferenció de Scioli, casi que lo trató de cagón igual que Zulma Faiad y dijo “Y bue… si no se anima, no se anima”. Es que Aníbal se anima a todo. No tiene escrúpulos ni límites. Se anima a tener amigos y patoteros como los que participaron en el Triple Crimen de la efedrina, por ejemplo. A darles trabajo con Andrés Meizner en el registro de armas de la Nación. Juega con fuego y a veces se quema. O se tira tiros en los pies. Aníbal se anima a dejar liberado todo el estado a su cargo para que ingresen los precursores químicos que sirven para fabricar las nuevas drogas sintéticas, tal como lo denunciaron Lanata y Nico Wiñazky.
Aníbal no puede explicar que pasó con la gente del Sedronar, cuyo ex presidente, José Granero está procesado y con el cartel de los Z, los hermanos Zacarías, todos íntimos amigos de Néstor Kirchner, a los que finalmente les sacó el negocio de la importación de montañas de efedrina hasta que se tuvo que prohibir semejante negociado ilegal. El gobierno nacional tampoco dijo una palabra sobre los aportes económicos para la campaña que pusieron las droguerías y las mafias de los medicamentos. Al crimen organizado no le importa la vida de los chicos argentinos que cada día mueren más seguido por consumir paco o alguna otra droga o por ser soldaditos de los transas. Ayer el padre Pepe, que pone el cuerpo todos los días en las villas miserias, nos decía que hay que ser muy cuidadoso con el tema de la marihuana. Lo llamé porque me asombró la noticia que decía que los estudiantes fuman tanta marihuana como cigarrillo. Me pareció de terror. Y la sabiduría lograda en el terreno del padre Pepe condenó este tratamiento frívolo e irresponsable que muchos presuntos piolas conductores de radio o de televisión hacen del tema. Yo le agrego a algunos políticos que no tienen ni idea de la gravedad. Del significado absolutamente distinto que un porro tiene ‘para un chico de clase media que cuenta con otro tipo de contención familiar y un pibe excluido que no trabaja ni estudia ni tiene una familia. Para los más pobres de los pobres, la marihuana es una puerta abierta hacia la muerte. Es el primer paso hacia la cerveza, las pastillas, el paco y otros venenos semejantes que como no tienen dinero para comprarlos, caen en el delito.
Es el problema más grave que tenemos. Y la presidenta Cristina Fernández de Kirchner no dice una sola palabra.¿Qué dijo la doctora Elisa Carrió hace unos días en TN? Que Aníbal Fernández es el jefe del narcotráfico.
En el programa de Jorge Lanata, un valiente diputado riojano llamado Walter Cruz denunció que en las PASO se cambiaban votos por droga. Otra diputada valiente, Inés Brizuela lo gritó con todas las letras en el recinto parlamentario: dijo que el clientelismo atroz y feudal ya no se aprovechaba solamente de las necesidades básicas insatisfechas del pueblo pobre sino que también transaban con sus adicciones.
Nadie desconoce que el desembarco narco en Argentina necesita la complicidad del poder ejecutivo, legislativo y judicial y también de las fuerzas de seguridad. Ya le dije que los narcos prostituyen todas las instituciones de la democracia. Sus coimas son misiles de un millón de dólares. Necesitan corromper a todos y a todas, para que nadie pueda tirar la primera piedra. Un especialista mexicano dijo que “La Argentina es la cocina de las drogas de América Latina”. Hay algo que está claro: el narcokirchnerismo avanza. ¿El gobierno, es inútil o cómplice?

Jaime rumbo a la cárcel – 1 de octubre 2015

Ricardo Jaime está desarrollando exitosamente su candidatura a preso. Hay una cárcel en su futuro. Es un delincuente que ya confesó dos delitos, mientras que la justicia le probó una tercera violación de la ley.
Hace años que Jaime viene acusando al periodismo de mentiroso. Finalmente, los colegas que lo investigaron tenían razón.
Jaime reconoció que recibió coimas por parte de dos empresas a las que debía controlar. Una de ellas le pagaba con viajes en avión a distintos destinos y otra se hacía cargo del alquiler de dos lujosos departamentos. ¿Se entiende la gravedad del tema? Un funcionario que debía velar por la seguridad y la eficiencia en el transporte para todos los argentinos no controlaba nada. Miraba para otro lado y a cambio recibía viajes y alquileres. El tercer delito por la que ya fue condenado es por haber robado pruebas que lo incriminaban en medio de un operativo policial.
Y ayer, el fiscal Fernando Arrigo pidió para el ex funcionario de Néstor y Cristina 11 años de prisión por su irresponsabilidad en el siniestro de la estación Once. A Jaimito se le viene la noche. La sumatoria de penas y las causas que todavía faltan lo llevarán inexorablemente a un calabozo pese al acuerdo que firmó para seguir en libertad a cambio de reconocer sus delitos y pagar dos millones de pesos.
Le aclaro que Jaime ya está procesado por enriquecimiento ilícito porque no pudo justificar una fortuna de 12 millones de pesos. El juez Sebastián Casanello, producto de la implacable investigación del fiscal Carlos Rívolo, resolvió también procesar a varios testarerros del ex funcionario e íntimo amigo de Néstor Kirchner quien aún sigue militando en el Frente para la Victoria.
Es una señal positiva, un tiro para el lado de la justicia. Tal vez muchos otros magistrados lo interpreten como que el gobierno de Cristina le soltó la mano, ya no lo protege y se puede seguir avanzando en el juicio y castigo a la matriz corrupta que se instaló en la década robada.
Si fuera la batalla naval podríamos decir que el submarino Jaime o el yate, para jugar con sus bienes que no puede explicar, fue “tocado”. Ya perdió la virginidad. Sigue a flote y libre, pero fue averiado. Jaime puede hundirse en la cárcel en cualquier momento. Cuando sufra otra condena. Hay que recordar que con sus más de 20 causas abiertas por corrupción es uno de los ex funcionarios record en esta materia en toda la historia judicial argentina.
Ese triste record lo convierte en un emblema. Es cierto que por ahora su única condena firme fue por intentar robarse unas pruebas. Pero hay que recordar que Al Capone fue a prisión por falsear su declaración de impuestos. La primera condena a Jaime, por más leve que sea, por más en suspenso y por más que sea apelada, fue un paso político importante. Ya se sabe que para recorrer 100 kilómetros hay que dar un primer paso. Y eso es lo que ocurrió con Ricardo Jaime en su momento. Ahora hay una nueva espada de Damocles sobre su cabeza.
Es el semáforo que hay que estar mirando para ver como circulan todas las causas de corrupción que ensucian a este gobierno. El está acusado de distintos delitos. Sobre todo de haber recibido coimas y regalos como autos, aviones, yates y alquileres de empresarios beneficiados por montañas de subsidios millonarios que Jaime debía controlar. Pero lo más grave, lo imperdonable es la causa por la tragedia de Once. Como bien la caratuló el periodista Omar Lavieri, “es corrupción seguida de muerte”.
La corrupción, la estafa, el choreo, las coimas, el enriquecimiento ilícito, llámele como quiera, siempre es incompatible con la ética de cualquier gobierno que se diga progresista. Y mucho más si en estos negociados se asociaron con empresarios como los hermanos Cirigliano o sindicalistas como José Pedraza, preso por el asesinato de Mariano Ferreyra, el militante del Partido Obrero. La pérdida de poder político por parte de Cristina potencia la actividad de la justicia. Un sector de los jueces y fiscales fue presionado, perseguido, y vigilado por el gobierno y sus aparatos de inteligencia, como si se tratara de peligrosos enemigos. Muchos de esos funcionarios judiciales ahora sienten que pueden ir a fondo con mayor tranquilidad. Esto es lo que simboliza Ricardo Jaime. Porque no es un funcionario del montón que cobró una coima y chau, como puede haber en cualquier gobierno. No es una funcionaria como la condenada ex ministra de Economía, Felisa Miceli que no pudo explicar de dónde sacó el dinero que tenía escondido en el baño. No se trata de los hermanos Schocklender que con Hebe Bonafini transformaron millonarios aportes del estado en pesadillas compartidas. Ni siquiera es Juan José Zanola que con la mafia de los medicamentos participó también del sistema de financiamiento de la campaña electoral de Cristina Fernández. Lo de Jaime es peor aún que la avalancha de expedientes que se viene sobre el vicepresidente Amado Boudou. El caso Jaime integra el mismo equipo que el de Lázaro Báez. Porque ambos “robaron para la corona”. Ambos son parte de los mecanismos corruptos que malversaron fortunas desde que arrancaron en Santa Cruz con Néstor Kirchner. Ni Jaime ni Báez podrían haber hecho lo que hicieron sin tener como socio al ex presidente. Hay complicidad de estado. Matriz mafiosa. Asociación ilícita. Es la verdad más triste que dejará está docena de años ganada por los capitalistas amigos. ¿Habrá juicio y castigo o impunidad? ¿La ética y estética menemista de Ricardo Jaime lo igualarán con María Julia Alsogaray? ¿Será el primer preso del ladrikirchnerismo? ¿Será el único o prenderá el ventilador? Hay algo que se puede afirmar con contundencia: No se trata de un chiste de Jaimito. Esto no le causa gracia a nadie.