A esta altura de los acontecimientos, política y judicialmente, lo más importante es comprobar si el Senado de la Nación, dominado por el peronismo desde 1983, va a permitir que la justicia allane la vivienda y el despacho de Cristina. Y después, vamos a ver si acceden a otorgar el desafuero, paso previo para que la ex presidenta sea detenida por el juez Claudio Bonadio. Ella es la jefa de toda la mafia y la asociación ilícita monumental montada para saquear al estado. La vice presidenta Gabriela Michetti ya pidió una sesión especial. Veremos qué resultado tiene.
Pero en los cuadernos de la corrupción K aparece nombrado con mucha frecuencia un personaje clave para establecer donde está el dinero de las coimas. Hablo de Héctor Daniel Muñoz, el gordo, como le decía Néstor Kirchner cuando ambos vivían. Lo primero que llamaba la atención de esa relación era el maltrato al que lo sometía el ex presidente. Muñoz había comenzado como cobrador del estudio jurídico del matrimonio presidencial en Río Gallegos y siempre era objeto de manoseos, “luchitas” como Néstor les decía, y cachetazos brutales que le dejaban las mejillas rojas a Muñoz. Hay muchas anécdotas tragicómicas. Le tocaba la cola en público y lo humillaba. En un viaje fue famoso cuando entró a su habitación del hotel y se le tiró encima mientras dormía en plena madrugada: “Dale levántate y búscame las pastillas que me duele la espalda”, le dijo Kirchner ante un secretario casi sometido a la esclavitud. Aquí aparece la gran duda. Muñoz murió de cáncer pero millonario como casi todo el entorno de los Kirchner. No se sabe si le robaba a Néstor lo que Néstor robaba o Kirchner lo utilizó como testaferro para blanquear más de 65 millones de dólares con compras de propiedades en Miami y Nueva York como si fuera un jeque árabe. Tal vez ahora esa investigación pueda encaminarse con más datos. Porque las fortunas de dinero sucio que le llevaba Roberto Baratta (igual que José López en la obra pública o Ricardo Jaime, en el transporte) las recibía Néstor en persona o en su defecto Daniel Muñoz. En Olivos, en la Casa Rosada o en el departamento de Recoleta donde vivía el matrimonio revolucionario, nacional y popular. Un día Muñoz se hizo el canchero delante de Miriam Quiroga, la amante de Néstor.
Le mostró los bolsos que transportaba y le dijo que la plata se pesaba, porque era tanta, que era imposible de contar. Como dice la popular: la levantaban en pala. Todo ese dinero que le robaron a los argentinos y que falta en hospitales, cloacas, rutas, jubilados, viviendas, energía y escuelas conforma el modelo de corrupción más grande y grave de la historia de la democracia. Y uno de los más amplios del mundo. Más de 12 años robando en todos los ministerios. Existen pero es difícil encontrar algún funcionario honesto.
Muñoz entró al gobierno con 14 mil pesos y un viejo WW Gol usado. Se retiró como un magnate con empresas en las Islas Vírgenes británicas y en Delaware de Estados Unidos, ambos guaridas para los piratas fiscales. Por eso tuvo tantas propiedades en Capital, Mar del Plata, Neuquén, cabañas de alquiler y en Estados Unidos una colección de departamentos de altísima gama en los mejores edificios y uno de 13 palos verdes en uno de los lugares más caros y exclusivos de Manhattan. ¿Escuchó bien, el correveidile de Néstor entre los 65 millones de dólares se compró un departamento que costó 13 millones en Plaza Hotel de Nueva York. Según los Panamá Papers, Muñoz utilizó los servicios del tristemente célebre estudio jurídico de Mossack Fonseca y según una investigación del Miami Herald, sus inversiones superaron los 65 millones de dólares.
Repito la gran pregunta: ¿Era dinero que Muñoz le robó a Néstor o era dinero de Néstor que Muñoz invirtió como testaferro? Tuvo como cómplice a su esposa, Carolina Pochetti que en un momento se desprendió de algunos inmuebles y los repartió entre la familia de su tío, el ex gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta.
Hoy todo está más claro y la justicia puede investigar con las manos libres. El fiscal Carlos Stornelli tiene dos causas en donde Muñoz está hasta las manos. La de los cuadernos del chofer y la del enriquecimiento ilícito con las propiedades en Estados Unidos. En ambos casos tiene la colaboración de la UIF (Unidad de Investigación Financiera) que ya hizo los pedidos correspondientes para recuperar esos valores invertidos en Estados Unidos.
Daniel Muñoz era mucho más que el secretario privadísimo primero de Néstor y después de Cristina. Era el que recibía los bolsos y las valijas repletas de dólares o billetes de 500 euros para que no ocuparan tanto lugar, los contaba, los pesaba, los ordenaba y los trasladaba para esconderlos. En viajes bisemanales a Santa Cruz o a las cajas fuertes y bóvedas de esta ciudad. Mariano Federici, el titular de la UIF ya envió un mapeo riguroso de todos los movimientos bancarios e inmobiliarios con la esperanza de que todo se aclare y se recupere el dinero.
La justicia podría citar a Carolina, la viuda de Muñoz, para que explique como hicieron semejante fortuna en tan poco tiempo y desde el estado. Ella reclama ese dinero como propio. Como no podía ser de otra manera, también sumaron a las empresas a Franco, el hijo de ambos. Además tenían otros cómplices, los dueños de una inmobiliaria en Mar del Plata llamada Ortiz Liz Mar.
Como casi todas las denuncias, la doctora Elisa Carrió había hecho punta. Incluso el tema de que Muñoz y Víctor Manzanares, el contador de los Kirchner, actualmente preso, eran socios en dos playas de estacionamiento ubicadas en Malabia 1741 y Amenábar 1934.
Muñoz empezó llevando el teléfono de Néstor y terminó llevando sus bolsos del delito. Como dijo anoche el diputado Fernando Iglesias, hablaban de la redistribución de la riqueza y se la terminaron repartiendo entre amigos. ¿Hasta cuándo la Argentina va a seguir soportando que la jefa de la mafia más dañina de la Argentina siga en libertad como si nada. Ya tiene 5 procesamientos, tres elevaciones a juicio oral y cientos de testimonios, pruebas e indicios que certifican que este país fue destruido por un terremoto de corrupción. Nunca se cometieron tantos delitos juntos en forma sistemática. Y nunca hubo tantas pruebas para que sus responsables sean condenados. Suena patético y ridículo que Evo Morales hable de persecución de la derecha y del imperio. Hubo una maquinaria, una industria de la cleptocracia autoritaria. No es ideológico este tema. Es ético. Los ladrones son ladrones y deben ir presos sin que nos importe su camiseta partidaria. Siempre hubo corrupción en la Argentina, pero los Kirchner la elevaron a la categoría de sistema de gobierno. Muchos ministros de los 12 años, muchos ex funcionarios que hoy levantan el dedito, deberían repudiar con más contundencia esto que pasa si es que quieren tener un futuro político. No hemos escuchado por parte del peronismo no K definiciones contundentes respecto del nuevo tipo de Republica que tenemos que fundar. Tal vez porque algunos fueron cómplices, otros por una mal entendida lealtad partidaria. Veremos. Lo único cierto es que no podrán edificar un nuevo peronismo ni una nueva oportunidad de gobernar si no se dice claramente que Cristina fue lo que fue y que no quieren más mafias dentro de ese partido. Por ahora han sido muy tibios. Por ahora el que calla otorga. Tienen la gran oportunidad de dar vuelta la página, de barajar y dar de nuevo. Tienen que permitir con sus votos que Cristina sea allanada y desaforada para que pueda ir presa. Y aprobar la ley de extinción de dominio para el país recupere todo lo robado. Veremos si están a la altura de la historia o siguen reptando entre el barro.
La avaricia de los Kirchner – 2 de agosto 2018
Siguen lloviendo las malas noticias sobre Cristina y su banda. El juez Bonadio pedirá nuevamente su desafuero para poder meterla presa. Y digo nuevamente, porque ya lo pidió para la causa donde se investiga el tenebroso pacto con Irán y le fue negado por un Senado de la Nación que el peronismo convirtió en un aguantadero VIP. Veremos qué pasa ahora frente a tantas evidencias, testimonios y pruebas del Lava Jato de Cristina, de esta monumental asociación ilícita dedicada a saquear al estado liderada por ella. ¿La seguirá protegiendo el peronismo no K?
Oscar Centeno, el ex chofer de Roberto Baratta declaró como arrepentido, aportó mucha más información comprometedora para la ex presidenta y confirmó que esos 8 cuadernos fueron escritos por él. Como si esto fuera poco, los fiscales Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques le pidieron al juez Ercolini la elevación a juicio de la causa “Los Sauces”, la inmobiliaria de Cristina, Máximo y Florencia que tenía solo dos clientes: Lázaro Báez y Cristóbal López, es decir la otra forma de blanquear el dinero negro de la corrupción.
Hay que decir que, si esto ocurre, sería el tercer expediente de Cristina elevado a juicio oral. Ella ya tiene 5 procesamientos. Inédito e insólito. Como la codicia de los Kirchner.
Un versículo de la biblia dice que “Quien ama el dinero, de dinero no se sacia y quien ama las riquezas, nunca tiene suficiente”. Creo que es una buena forma de entender la bulimia de billetes que tenía Néstor y que aún tiene Cristina. Porque eso es lo notable, lo incomprensible. Que sean los presidentes más corruptos de la historia democrática a esta altura, no sorprende a nadie. Armaron un mecanismo de Lava Jato, de asociación ilícita que no tiene antecedentes por su magnitud, profundidad y permanencia en el tiempo.
Ni cien generaciones de Kirchner podrían haber gastado ese dinero.
Por eso lo hemos visto a Néstor abrazarse a una caja fuerte como quien se abraza a una mujer hermosa y decir “Éxtasis”, casi como si hubiera experimentado un orgasmo. Sus amigotes y cómplices de toda la vida lo describen como un hombre tacaño y mezquino que acumulaba fortunas y que ni siquiera sabía disfrutar de esas montañas de coimas que recibía. Su codicia sin límite era su verdadera ideología. Su obsesión por lo billetes y por el poder era su enfermedad. No tuvo problemas en atravesar por Montoneros, por el silencio y la inacción durante la dictadura, por el menemismo y por el duhaldismo, hasta lograr su objetivo. Fue cambiando de jefe hasta que llegó a ser jefe. Pero nunca cambió su utopía de mega millonario que arrancó, como dice el manual, con su actividad usurera en Río Gallegos. Su estudio jurídico se fue apoderando de distintas propiedades porque mucha gente humilde, debido a la ley 1050 de Martínez de Hoz y la dictadura, no podía afrontar las cuotas que se habían ido al infierno. Sin escrúpulos y sin estómago alguien que se definía como militante popular, se quedaba con esos inmuebles. Nunca fue un pingüino. Era un ave de rapiña. Un buitre. Sus conocidos le decían “Cuervo”. Una vez, su compañero del peronismo, el ex diputado Rafael Flores, defensor de presos políticos le preguntó a Cristina porque hacían eso y ella le contestó muy suelta de cuerpo: “para hacer política hacer falta platita”.
Ese egoísmo articulaba todos sus actos. Fue mezquino hasta para distribuir réditos políticos. Siempre todos estaban en deuda con él.
Erich Fromm describe a la avaricia como “un pozo sin fondo que agota a la persona en un esfuerzo interminable de satisfacer sus necesidades sin alcanzar nunca la satisfacción”. Es un círculo vicioso que te entierra en la adicción. Por eso la obsesión de anotar todo en un cuaderno. Hay una angurria y una desesperación que no le permite controlarse. Para los creyentes es un pecado capital.
Una vez Diana Conti en mi programa de cable los justificó diciendo que ellos necesitaban plata para sostener su independencia y enfrentar a las corporaciones multinacionales. Se comían al caníbal para combatir el canibalismo. Multiplicaban el capital para combatir al capitalismo.
Tal vez Cristina algo aprovechó para lucir joyas carísimas que hoy no se saben dónde están ni cuanto las pagó. O un Rolex presidente de oro o las famosas carteras Luis Vuitton. Pero Néstor ni eso. Comía pollito con puré de calabaza, calzaba viejos trajes cruzados, mocasines clásicos y una birome bic para firmar los contratos con sobreprecios.
Máximo se formó en esa cultura del choreo y firmó balances truchos y papeles que lo dejaron pegado en la justicia. Florencia, la cineasta exitosa, tenía más de 5 millones de dólares termosellados en su caja de seguridad pese a que nunca trabajó.
El chofer Centeno que destapó la olla con sus cuadernos iguales a los de Néstor contó que una vez que le llevaron poca recaudación a Olivos dijo preocupado: “Estamos pobres hoy”. Los que le llevaban el dinero casi todos los días llamaban a Néstor: “El Uno”.
Llenaron de billetes físicos, de efectivo contante y sonante, bóvedas, valijas, bolsos, cajas fuertes, departamentos enteros y una gran parte, la pudieron sacar al exterior.
Tal vez sea una record mundial. Por eso Cristina tiene que ir presa lo antes posible. Por eso el Senado tiene que dejar de ser un aguantadero vip ante semejantes evidencias. Primero Néstor y luego ella fueron los jefes de ese sistema armado para el delito, de esa asociación ilícita para saquear al estado. Mientras ella esté en libertad la impunidad reinará en la Argentina y la justicia estará degradada.
Los Kirchner nadaron en el océano de dinero sucio y negro de la corrupción. Las últimas imágenes del naufragio kirchnerista son realmente patéticas.
do en un potentado.
El único Dios que tenían era el dinero. Solo se arrodillaban y eran capaces de rezar ante las riquezas mal habidas. Es una desesperación y una voracidad sistemática para la estafa. Tal vez solo se pueda comparar con el matrimonio entre Ferdinand e Imelda Marcos en Filipinas.
La ONG Transparencia internacional ha calculado que el clan Marcos amasó ilegalmente una fortuna de entre 5.000 y 10.000 millones de dólares durante los años en los que se mantuvo en el poder.
Las últimas informaciones son demoledoras. Auguran la implosión del kirchnerismo y su reducción a una secta de cínicos y negadores disfrazados de revolucionarios.
Lázaro, Cristóbal y muchos empresarios robaron para a corona. Para la reina Cristina.
La abogada exitosa hoy conduce el Frente para la Valija. Es que para su campaña electoral ella recibió fondos de la mafia de los medicamentos y de uno de los acribillados en el triple crimen. El contrabando de efedrina fue otro de los negociados más crueles del gobierno anterior.
Pero la otra cuestión que no me entra en la cabeza la planteó con toda claridad la doctora Elisa Carrió. Es de perversos hacer delincuentes y cómplices a sus hijos. Fueron padres sin alma. Involucraron a Florencia, a Máximo, a su mujer, Rocío García, a su sobrina Romina Mercado.
¿Era necesario ensuciar a sus hijos? Entregarlos a las garras de la investigación judicial y periodística. ¿Qué clase de padres son que arrojan a sus hijos al infierno? Los Kirchner han sido tan desprolijos y tan soberbios que ahora casi todo se puede probar. Dejaron los dedos pegados en todos lados.
Caradurismo ladriprogresista. Pero lo más grave no está en los tribunales. Estará en su conciencia explicarse a sí misma como hizo para convertir a toda una familia en korrupta con K, con K de avaricia kirchnerista.
El Lava Jato de Cristina – 1 de agosto 2018
Acaba de estallar el Lava Jato de Cristina. Explotó una catarata de información y pruebas que confirman, una vez más, el funcionamiento de la asociación ilícita más corrupta de la historia democrática encabezada por el matrimonio Kirchner.
Cristina fue citada para dentro de 12 días a declaración indagatoria. Tiene que explicar los bolsos llenos de dinero sucio de las coimas que llegaron a la Quinta de Olivos, a la Casa Rosada e incluso a su domicilio particular en la calle Uruguay en el corazón de Recoleta. Era plata que muchos empresarios de la construcción y de la energía le devolvían a la presidenta producto de los astronómicos sobre precios de la obra pública. Ahora se sabe que los trasladaba Roberto Baratta, el lugarteniente del cártel de Julio De Vido, el gerente del saqueo al estado y la cleptocracia que gobernó durante más de 12 años. Iban en un Toyota Corolla conducido por un chofer llamado Oscar Centeno que se tomó el trabajo de anotar en 8 cuadernos cada hecho de corrupción del que participaba. Así quedó registrada de su puño y letra, con una minuciosidad extraordinaria quienes pagaban, quienes cobraban, los montos, las empresas, las patentes de los autos, los celulares truchos que usaban, todo, absolutamente todo lo que pasó en ese agujero negro nauseabundo de los ladrones de estado. También tiene fotos y filmaciones que hizo con su celular.
Cristina tenía previsto ir pasado mañana a dar cátedra al plenario del SMATA que conduce Ricardo Pignanelli. Y participar la semana que viene en su lanzamiento de campaña presidencial en la localidad de Ensenada en un acto organizado por el intendente, el único seco del kirchnerismo, portador de apellido llamado Mario Secco. A esta altura no debe haber movimiento que se diga defensor de los pobres y el pueblo que tenga tantos millonarios en sus filas. Millonarios nacidos durante el gobierno que más delitos cometió desde el estado y que robó sumas astronómicas.
Veremos que hace Cristina ahora. Esta granada le estalló en las manos y se suma a las causas por asociación ilícita, enriquecimiento y otros delitos que tiene muy avanzadas en la justicia.
El juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli se nutrieron del impecable y valiente trabajo de tres periodistas del diario La Nación encabezados por Diego Cabot. El resultado es un escándalo de 35 allanamientos, 12 detenciones, embargos de dinero, armas, 30 autos y citaciones que no tienen antecedentes por su magnitud. Tal vez se convierta en la causa más grave de la historia de los Kirchner y que demuestra una metodología similar para cometer todos los delitos posibles.
Los títulos noticiosos son cientos. Vamos a tratar de ordenarlos.
También fueron citados a indagatoria junto a Cristina, jueces corruptos y cómplices como Norberto Oyarbide, José María Olazagasti, la mano ultraderecha de don Julio, el mayordomo Oscar Parrillutdo, Juan Manuelito Abal Medina, otrora comisarios políticos de Cristina, el empresario Juan Lascurain que tantos actos aplaudió en la casa de gobierno y el ex cadete de los Kirchner, devenido en millonario como toda su banda, Rudy Ulloa Igor.
Fue detenido Roberto Baratta y su chofer ya estaba preso. Con Baratta que era uno de los coimeros más caros se completa el gabinete de don Julio en la cárcel. Ya están Ricardo Jaime, José López y ahora se sumó Baratta.
Es impactante conocer el resto de los detenidos. Gerardo Ferreyra es el más importante. Uno de los dueños de Electroingeniería, transformado en empresario vaciador serial de medios de comunicación K, que recibieron fortunas en pautas publicitarias a cambio de chuparle las medias a Cristina y ocultar su autoritarismo y su nivel de estafas. Además, supo ser compañero de calabozo con Carlos Zannini durante la dictadura militar.
Pero esto es solo el comienzo. La dimensión de la movida es descomunal. También está detenido, entre las rejas de la División Drogas Peligrosas de la Policía Federal, Javier Sánchez Caballero, el capo de la empresa Iecsa y Walter Fargyas (ex presidente de Enarsa) y otros que conforman un total de 12 detenidos por ahora.
Y digo por ahora porque hay nuevas órdenes de captura. La más rutilante pesa sobre Carlos Wagner, ex presidente de la Cámara Argentina de la Construcción puesto por Néstor y Cristina y hasta Javier Fernández, el presunto genio de las operaciones en tribunales que actualmente es integrante de la Auditoria General de la Nación.
Por eso hoy en Comodoro Py hubo una especie de manifestación de abogados penalistas que cobran altísimos honorarios para defender a clientes importantes que podrían estar involucrados.
Por eso hablo de Lava Jato de Cristina. Porque todos los caminos del delito conducían a su jefatura. O de una descomunal asociación ilícita para saquear al estado. Porque esto es una de las puntas del iceberg que nos lleva al caso Odebrecht, ruta del dinero K, Los Sauces, Hotesur y otras formas increíbles del choreo masivo y sistemático que no reconoce antecedentes.
Hay otros empresarios con orden de detención cuyos nombres no son conocidos pero sus empresas si: Pescarmona, Isolux, Yacyretá. Todo explotó con la confesión de la ex esposa del remisero Centeno. Ella reclama parte de ese dinero trucho. Al principio a Centeno lo querían arreglar con chirolas y algún regalito pero después se pudo comprar un departamento en Salta y otras propiedades. Lo bizarro es que Baratta como su apellido lo indica lo mandaba a comprar bolsos baratos al barrio de Once. No quería producirle demasiado gasto al estado este pedazo de malandra todo terreno. El que recibía los bolsos en nombre de los K era su secretario ya fallecido, Daniel Muñoz. De la noche a la mañana hizo una fortuna que incluyen inversiones inmobiliarias en Miami por alrededor de 50 millones de dólares.
No hay forma de calcular el tamaño atómico del robo. No hay calculadora que aguante tantas cifras. Los billetes manchados se ocultaban en varios lugares, en la Rosadita de Lázaro y en las bóvedas del sur, en un departamento repleto de dólares y euros en Ugarteche y Cerviño, entre otros.
A esta altura no es chicana decir que el emblema del kirchnerismo no deberá ser Perón ni Evita ni un pingüino. Debería ser un bolso o montañas de bolsos. La gran pregunta es si habrá empresarios arrepentidos que intenten salvar su pellejo dando información hacia arriba. Nunca hubo tanta megacorrupción de estado en Argentina y nunca hubo tantas pruebas, testigos, testimonios e indicios. Si no hay más condenados firmes es porque un grupo de la justicia K hace todo lo posible por frenar las causas. La inmensa mayoría de la sociedad sabe que no hay forma de construir un futuro para nuestros hijos que refundar la República. Y debe ser sobre la base del juicio, castigo y condena a los ladrones y a los golpistas. Si la justicia avanza podemos recuperar las ilusiones. Cada vez hay más funcionarios y empresarios presos. Falta la jefa. Cristina, la jefa del Lava Jato nacional y popular. El senado no puede actuar más como un aguantadero vip y debe permitir que ella vaya presa. Todo el mundo sabe que solo falta la jefa y que devuelvan la plata de todos. Está claro que no fue magia, fue mafia. Y esto recién empieza.